Ramón Maza: “Mi sueño es poder llegar a Primera”
Nació en Colonia Perin, un pueblito de pocas cuadras en el interior de la provincia de Formosa y por esas gambetas de la vida, «palanqueado» por un futbolista de Ramallo, llegó en 2019 a Social. Fue campeón con el celeste, jugó también en Regatas, Gral Rojo, y figura determinante en el título de Los Andes.
Una historia de lucha y perseverancia. “A los 14 años, un hombre me fue a ver, tenía contacto en Buenos Aires y otros lados. En ese momento, me fue a ver gente de Quilmes, ya pasando los días, dos semanas, tuve que armar el bolso y me fui a una prueba en Quilmes. Había quedado, estuve un par de meses en la pensión, y como era muy chico me pegué la vuelta; extrañaba un poco”.
Pero lo volvió a intentar; esta vez un poco más cerca. “Ese mismo hombre me contactó con Boca Unidos de Corrientes, pude hacer una prueba, también había quedado, pero era chico, no me hallaba, extrañaba a la familia y también me volví a pegar la vuelta”.

Mientras jugaba en su pueblo, le llegó una nueva posibilidad en el ascenso bonaerense. “Tenía contacto con la gente de Quilmes, que todavía me llamaban, y pude volver con 16 años a hacer una prueba, viaje con mi familia a Buenos Aires, con mi viejo y mi hermano, y había quedado, pero en 2019 quedo libre, no me sentía bien, tenía problemas personales, con mi familia, los extrañaba, mi abuela no estaba bien y me tuve que volver”.
Después de tanto intento frustrado, Juan Anastasio, futbolista de Ramallo que conoció en Quilmes, fue quien lo convenció de venir a Social. Con el celeste fue campeón, después pasó por Regatas, Gral. Rojo y Los Andes.
Con 25 años, Maza está un gran momento, fue el goleador del verde en el torneo clausura que lo vio campeón, convirtiendo goles en las dos finales. “Mi sueño es poder llegar a Primera, es la realidad, como todo chico, no sé si cometí un error o no de irme a mi casa, pero traté de enfocarme, seguir y luchar. Hace 3 años me propuse, dije ‘quiero ésto para mí’, empecé a hacer las cosas bien, proponerme lo que yo quiero para poder tener la oportunidad algún día y poder crecer”.
Ramón tiene siete hermanos; seis varones y una mujer. El formoseño espera poder viajar pronto para reencontrarse con toda la familia en estas fiestas de fin de año. Cuando levante la copa para brindar, tendrá motivos suficientes para desear y pensar con un 2025 lleno de grandes satisfacciones futbolíticas.


