Cuatro en el fondo

Pablo Prigioni envió un mensaje a los simpatizantes de Social

El cordobés Pablo Prigioni mandó un mensaje a los simpatizantes del Club Social que se escuchó este viernes en un programa especial de RADIO META dedicado a los años dorados del básquet celeste en la década del 90. Un joven Prigioni daba los primeros pasos de una carrera excepcional.

El mensaje…
Hola, soy Pablo Prigioni, quería compartir unos recuerdos con toda la gente de Ramallo, de Social, del Club Social que fue tan importante para mí en mis comienzos, la verdad que tengo unos recuerdos maravillosos de esos años, fueron dos años y medio que pase en el pueblo, en el club, fue un puntapié inicial para lo que fue mi carrera.

Dejar Río Tercero, Córdoba, mi ciudad, para acercarme a lo que era la Liga Nacional en ese momento, con el proyecto liderado por Jorge Acosta, que comenzó ahí en el pueblo con un Provincial que ganamos para luego jugar la Liga B, fueron dos torneos que en esa época en Río Tercero, donde yo vivía, no había básquet de Primera, necesitaba yo salir para comenzar mi carrera y ver si era capaz de jugar nivel profesional.

Ese primer paso a Ramallo fue muy importante para mí porque me acercó a jugar torneos nacionales como fue la Liga B. Luego se terminó el básquet, no hubo manera de continuar, pero gracias a eso pude sumarme a Belgrano de San Nicolás, gracias a poder jugar y destacarme en Social despertó el interés de Belgrano y pude seguir mi carrera en el TNA, dar un escalón más mi progresión como jugador, luego ascender con Belgrano, jugar en Obras, irme a Europa, pero nada de eso hubiera sido posible sino hubiera hecho ese primer paso en Ramallo, en Social, donde llegue con 17 años, donde compartí equipo con grandes jugadores y grandes personas que me ayudaron en mi formación, no solo como jugador sino como persona. Jugadores que compartí equipo y compartí casa, como Raúl Arana, Sergio Cabral, Mauricio Ruffini, Bruno Ginocchio y más chicos que compartimos ese equipo, pero sobre todo ellos que son los que eran más mayor que yo y un poco me guiaron en esa etapa.

Por otro lado, la cantidad de amigos que hice en el pueblo, ni hablar de la familia Reyik que para mí son mi segunda familia, que me ayudaron tanto, no solo a mí sino a todos los chicos de esa época. Amigos del colegio como Juaner Gaeto, Juani Cariboni, Ariel Melaragna, Matías, Horacio, todos los compañeros de esa época, amigos que te quedan para siempre.

Ramallo ocupa un lugar muy especial en mi vida, cada vez que voy a Argentina, que cada vez son menos, pero cada vez que voy a Argentina intento pasar por el pueblo, saludar a la gente, Marianito Balcarce que me olvidaba también, gran amigo que me quedó de mi época de ahí, momentos que me marcaron y los llevo conmigo siempre.

Aprovecho para mandarles un saludo a todos ellos, sé que hay un impulso nuevo, de gente nueva en el club, en Social, para intentar retomar un poco la actividad del básquet, mi apoyo a ellos, mi ánimo para que puedan llevarlo adelante y devolver una disciplina que es tan buena para los chicos, que creo le puede hacer muy bien a todos los chicos del pueblo, sería muy lindo ver que Social recupere esa actividad.

Desde Miniápolis les mando un abrazo muy fuerte a todos, que estén bien y se cuiden en esta situación actual que estamos viviendo.

¡Fuerte abrazo!

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