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“El árbitro me hizo sacar”: El Diablo Uncos rompió el silencio tras la polémica pelea del sábado

Luego de la controversial definición del combate del último sábado, el boxeador ramallense rompió el silencio este lunes en Radio Meta y dio su versión sobre la acción que derivó en su descalificación en el noveno round. Entre autocríticas, cuestionamientos al arbitraje y frustración por el desenlace, aseguró que nunca tuvo intención de golpear a un rival caído y sostuvo que sintió que “todo estaba armado” para favorecer a su oponente.

“En el momento no me daba cuenta de lo que estaba haciendo”, explicó al ser consultado por las sensaciones que le dejó la polémica definición del combate. El boxeador aseguró que recién tomó dimensión de la situación después de ver las imágenes de la pelea. “Después viendo la imagen sí, ahí me doy cuenta”, reconoció.

Sin embargo, sostuvo que durante la secuencia actuó sin advertir que su rival tenía la rodilla apoyada en el piso. “Para mí no me di cuenta cuando él había tocado la rodilla en el piso”, afirmó. En ese sentido, consideró que el árbitro debió intervenir antes: “El árbitro tendría que haberme frenado. Hasta que el árbitro no te saque, y si el boxeador no está con las rodillas y los brazos en el piso, tenés que seguir tirando”.

Además, explicó cómo percibió la acción en tiempo real: “Cuando tiré, él iba cayendo, no es que ya estaba caído”. Luego insistió en que recién al revisar el video entendió la dimensión de la jugada: “Después viendo la imagen sí, me doy cuenta que tenía la rodilla apoyada”.

Durante la entrevista, también apuntó contra el desempeño arbitral a lo largo de toda la noche. Cuestionó conteos que, según él, no fueron realizados correctamente. “Dos veces tendría que haber contado y no contó. Si eso pasaba, yo ya tenía la pelea ganada”, afirmó.

Además, manifestó su enojo por lo que consideró una tendencia favorable hacia el campeón. “Fui de punto, como la otra vez. Pero esta vez fue demasiado, se pasó”, dijo, dejando entrever su malestar.

Más allá de la polémica, el boxeador aseguró que se sentía confiado y convencido de que estaba cerca de quedarse con la victoria. “Sentía que si llegábamos al décimo round lo noqueaba. Era el plan de pelea que habíamos trabajado con el equipo”, reveló.

Sobre la estrategia, explicó que decidieron esperar y no salir a buscar desde el inicio. “Él boxea muy bien yendo para atrás. Si yo iba al frente, entraba en su pelea. El plan era dejar que venga él y después empezar a arriesgar más”, contó. Según detalló, a partir del quinto round iban a cambiar el ritmo y buscar la definición.

También confesó que llegó al combate con una lesión en el codo derecho que arrastraba desde hacía más de un mes. “Era una molestia muy dolorosa, aunque recién me empezó a afectar a partir del cuarto round”, indicó.

Reconoció que pudo dormir después de la pelea, aunque admitió que seguía “un poco enojado”, principalmente con el arbitraje. “Sí, con el árbitro”, respondió cuando le preguntaron por su bronca tras el combate. Y enseguida lanzó una frase contundente: “El árbitro me hizo sacar”. Luego profundizó sus cuestionamientos hacia la actuación arbitral: “Todas esas caídas que él tuvo eran para cuenta. Él me descontó puntos, no me advirtió. El cabezazo no fue intencional”.

El boxeador fue todavía más allá y aseguró que percibió un favoritismo hacia su rival. “Estaban todos con él”, lanzó. Incluso relató una situación puntual ocurrida durante los rounds intermedios: “Creo que en una caída, en el sexto o séptimo round, los jueces de abajo le hacen señas para que cuente y el árbitro no cuenta”.

En ese contexto, reafirmó que las cuentas omitidas pudieron haber cambiado el resultado de la pelea: “Dos veces tendría que haber contado. Si le contaba, yo ya tenía la pelea ganada, por cómo iba arriba”.

Aun así, hacia el final de la entrevista hizo una autocrítica sobre la acción que derivó en la descalificación. “Sí, viendo la última mano en el anteúltimo round, creo que me equivoqué”, admitió. Aunque inmediatamente volvió a remarcar que la situación podría haberse evitado: “Por ahí se podría haber evitado si el árbitro frenaba la pelea”.

Pese al golpe anímico que le dejó la descalificación, destacó el reconocimiento recibido por parte del público y de otros seguidores del boxeo. “Mucha gente me escribió, incluso personas que no conocía. Me dicen que la pelea estuvo mal manejada”, comentó.

Ahora, el ramallense planea tomarse unos días de descanso antes de volver a entrenar. “Me bajonea, claro, pero hay que seguir. Espero que no vuelva a pasar nunca más algo así”, concluyó.