El Concejo Deliberante aprobó la Rendición de Cuentas municipal por mayoría
En una sesión especial realizada este lunes, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría la Rendición de Cuentas 2025 de la Administración Central municipal. El expediente fue acompañado por los concejales oficialistas Marcela Isarra, Adrián Lescano, Diego Serra, Romina Rossi, Teresa Caballero Norte, Javier Romero, Lorena Hidalgo, Noelia González y Daniela Mesías. En tanto, votaron en contra Cecilia Giammaria, Pilar Cuttiani, Juan Manuel Desposito y Agustín Bellocchio, del bloque Hechos, junto a Germán Iribarria, de la Vecinal 24 de Octubre. Por su parte, la concejal Soledad Agotegaray optó por la abstención. En paralelo, la Rendición de Cuentas del Hospital José María Gomendio fue aprobada por unanimidad.
El concejal Adrián Lescano (Fuerza Patria), defendió la aprobación de la Rendición de Cuentas 2025 al asegurar que el Municipio logró sostener servicios y asistencia en un contexto económico adverso. “La decisión política del intendente Mauro Poletti fue clara: sostener a la comunidad aun en un año difícil, sin ajustar sobre los vecinos”, expresó durante el debate. En ese sentido, remarcó que mientras “otros municipios tuvieron problemas para pagar salarios o sostener servicios”, en Ramallo “se pagaron sueldos en tiempo y forma, se otorgaron aumentos salariales y se sostuvo la salud pública y la asistencia social”.
Durante su intervención, Lescano también respondió a los cuestionamientos de la oposición respecto al gasto corriente y la dimensión del Estado municipal. “Cuando se habla de achicar el Estado, se está hablando de despedir trabajadores, recortar viajes de salud, programas alimentarios o quitar oportunidades educativas”, afirmó. Además, lanzó una crítica directa a quienes impulsan políticas de ajuste: “Si creen que hay que ajustar, deberían decir claramente qué vecino o vecina tendría que quedarse afuera para que los números les cierren”.
Por último, el concejal oficialista destacó algunos indicadores económicos que, según sostuvo, muestran una administración responsable de los recursos municipales. Entre ellos mencionó “una inversión real directa que supera los 2.900 millones de pesos” y “una deuda consolidada inferior al 0,1%, prácticamente inexistente”. “El intendente no tomó deuda para pagar gastos corrientes, como han hecho otros municipios, por lo que no hipotecó ni condicionó ejercicios futuros”, señaló. Y concluyó marcando la diferencia política planteada durante la sesión: “Nosotros creemos en un Estado que cuide a la comunidad aun en momentos difíciles; otros creen que la salida es ajustar sobre la gente”.
Agustín Bellocchio (Hechos), justificó su voto negativo al señalar un “grave desequilibrio fiscal” durante el ejercicio. Según detallaron en el dictamen, el Municipio tuvo ingresos por más de $31.191 millones, pero ejecutó gastos por casi $39.807 millones, lo que representa un gasto cercano al 30% por encima de lo recaudado y un déficit financiero significativo. Además, remarcaron que el gasto real superó en más de un 45% el presupuesto aprobado por el Concejo Deliberante a fines de 2024.
Desde el espacio opositor también cuestionaron la estructura del gasto municipal. Afirmaron que más del 86% de los recursos fueron destinados a gastos corrientes y funcionamiento del aparato estatal, mientras que menos del 14% se utilizó para inversión real en obras, infraestructura y equipamiento. En ese sentido, sostuvieron que “el municipio recauda cada vez más”, pero que ese esfuerzo tributario “no se traduce en mejoras concretas para los vecinos”, mencionando problemas en calles, servicios públicos y falta de infraestructura.
Por último, el bloque denunció falta de información por parte del Departamento Ejecutivo durante el análisis de la rendición. Indicaron que no obtuvieron respuestas completas sobre obras públicas, contrataciones, proveedores y asientos contables, lo que —según expresaron— limitó las posibilidades de control del Concejo Deliberante. “La ausencia de información clara y accesible afecta los principios de transparencia y control institucional”, señalaron en el documento.
El concejal Germán Iribarria, representante de la Vecinal 24 de Octubre, fundamentó su rechazo a la Rendición de Cuentas 2025 al advertir sobre “un claro desequilibrio fiscal” en las cuentas municipales. Durante su exposición, señaló que el ejercicio arrojó “un resultado negativo de 6.700 millones de pesos” y cuestionó especialmente el crecimiento del pasivo municipal. “La deuda flotante pasó de 1.900 millones de pesos en 2024 a 6.500 millones en 2025, lo que representa un incremento del 234%”, detalló.
Iribarria también cuestionó la falta de acceso a información durante el análisis del expediente. Según explicó, desde su bloque solicitaron documentación a distintas áreas municipales, entre ellas Tesorería y Despacho, pero aseguró que “a día de la fecha no fue entregada”, lo que impidió “evaluar el respaldo del gasto originado por el Departamento Ejecutivo”. Si bien reconoció haber sido recibido por el secretario de Hacienda, afirmó que “la información brindada fue escasa” y que quedaron dudas sin responder. “Nuestra principal función como concejal es controlar y garantizar la transparencia en el uso de los recursos públicos, y para eso necesitamos acceso pleno a la información”, sostuvo.
Entre los puntos que mencionó como preocupantes, Iribarria señaló la subejecución de distintos fondos específicos. “Nos hubiera gustado saber por qué no se ejecutó el 75% del Fondo Municipal de Educación”, expresó, al remarcar que quedaron saldos millonarios sin utilizar mientras hubo dificultades para el pago de becas estudiantiles. También mencionó fondos sin ejecutar en áreas sensibles como Salud y Seguridad: “El Fondo Municipal de Salud contaba con 379 millones de pesos al cierre del ejercicio y, en ocasiones, el Hospital Gomendio no cuenta con los insumos necesarios”. Sobre el final, concluyó: “Entendemos que no están dadas las condiciones para acompañar esta rendición de cuentas con la responsabilidad institucional que este cuerpo merece”.
La concejal Soledad Agotegaray (Juntos por Ramallo) fundamentó su abstención señalando el complejo contexto económico que atravesó el municipio durante el último ejercicio. En su exposición, remarcó que Ramallo enfrentó “una reconfiguración de ingresos, caracterizada por la falta de fondos nacionales no automáticos y una reducción real de los giros de la provincia de Buenos Aires”. Además, advirtió sobre el deterioro del Coeficiente Único de Distribución (CUD), al sostener que “Ramallo ha mostrado un pequeño retroceso en 2025” y que “la caída sostenida del CUD sugiere que el distrito está perdiendo terreno frente a otros municipios”.
Durante su análisis técnico, Agotegaray detalló que el cierre del ejercicio reflejó “una situación de insolvencia técnica”, con un déficit financiero superior a los 5.732 millones de pesos. “La administración gastó más de lo que percibió para cubrir los gastos operativos y consumió recursos para sostenerse”, afirmó. También aseguró que el municipio terminó el año “habiendo agotado las reservas de libre disponibilidad y generando una deuda” superior a los 6.800 millones de pesos. En ese sentido, expresó preocupación por la situación de los proveedores locales: “Mientras los proveedores externos cobraron entre el 80 y el 90% de su facturación, muchos proveedores locales apenas llegaron a cobrar el 50%”.
Finalmente, la concejal explicó que su abstención buscó dejar asentada una posición técnica e institucional frente a posibles irregularidades detectadas. “Estos hallazgos técnicos, con posibles inconsistencias, ameritan su revisión”, sostuvo, al tiempo que pidió que su dictamen sea elevado al Honorable Tribunal de Cuentas “para que sea el organismo de control quien determine si las formas administrativas adoptadas se ajustaron al derecho”. “Mi deber de control ha sido cumplido”, concluyó Agotegaray, quien además llamó a “trabajar con austeridad y priorizando a los nuestros” para revertir la situación económica del municipio.


