Hechos no participó de la votación que convalidó el acuerdo con Ternium: «Es un acuerdo fiscal escandaloso»

​En declaraciones a Radio Meta, la concejal Cecilia Giammaria expresó su firme rechazo al convenio firmado entre el Departamento Ejecutivo y la empresa Ternium, que fue aprobado este miércoles por unanimidad en el Concejo Deliberante, con los votos del.oficialismo, La Vecinal y Juntos por Ramallo; Hechos se ausentó.

La edil calificó la negociación como una «mesa cerrada» y advirtió sobre las graves consecuencias jurídicas y económicas para el municipio.

​Para Giammaria, el principal error radica en la vía administrativa elegida. Sostiene que si se pretenden modificar las tasas fijadas en diciembre, se debe seguir el proceso legal correspondiente y no hacerlo mediante un «convenio entre partes» avalado solo por concejales.

​»Esto es el Estado. ¿Vas a cambiar el Código Tributario? Llamá a la Asamblea de Mayores Contribuyentes nuevamente, como corresponde, y que el artículo que cambia sea igual para todas las empresas». Y agregó: ​»No podés hacer un convenio, tenés que modificar el Código Tributario».

​Uno de los puntos más críticos señalados por la concejal es la desigualdad que genera este acuerdo frente a los pequeños comerciantes y emprendedores que hoy sufren el peso de las tasas municipales. ​»Desde enero no me paran de llamar comerciantes y emprendedores desesperados por la tasa de habilitación anual. ¿Sabés que en este convenio se lo exime a Ternium de la tasa de habilitación, posibles derechos de construcción y cualquier otro tributo existente o a crearse? ¿Por qué a Ternium sí y al resto no?».

Giammaria alertó sobre el alcance temporal del convenio, que se extiende hasta el año 2027, condicionando la recaudación de la actual y la próxima gestión con montos que, según sus cálculos, implican una quita del 40\%.
​»Es una hipoteca porque el convenio trata hasta el 2027. Siderar tenía que pagar por mes 1.200 millones; hoy la tasa va a ser de 737 millones. Bajó un 40%. ¿Bajo qué fórmula? No lo sabemos porque no estuvimos en esa mesa».
​»Siderar puede hacer lo que quiera dentro de la planta [sin pagar derechos de construcción], pero si un vecino quiere hacerse su casa, tiene que desembolsar un montón de plata. Es un acuerdo fiscal escandaloso».

​Finalmente, la edil advirtió que este acuerdo rompe la lógica de igualdad ante la ley y abre la puerta a que cualquier contribuyente exija un trato preferencial similar, generando un «despelote» administrativo.
​»Esto es jurídicamente cuestionable. Cualquier persona podría ir a golpearle la puerta al Intendente y pedirle que no le cobre algunas cosas. ¿Para qué se trata un Código si después no se ordena?».

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