Ezequiel Pérez presenta “La demora”, el libro sobre la Masacre de Ramallo
La cita es este martes 14 de enero a las 19:30 horas en el Parador Atrappe de Ramallo. El escritor y docente ramallense, que está radicado en España, ya publicó las novelas “Hay que llegar a las casas” (2021) y “Mandarino” (2023).
Organizado por el Movimiento Literario Libelulla, Ezequiel Pérez presentará en su tierra el libro que habla sobre la historia que nos marcó a los ramallenses. “Surge de un pedido de dos editoriales: Salvaje Federal y La Pollera, que es de Chile, en una colección que se venía haciendo hacía un tiempo, y lo que plantea como punto de partido es recoger experiencias de alguien que hubiera estado viviendo en un pueblo y ya no estuviera más, a través del género crónica, de no ficción, hasta ahora solo se habían hecho de pueblos de Chile, libros muy bonitos, muy lindos, y este fue el primero que se planteó de algún pueblo de Argentina. El año pasado se publicó hacia mitad de año”.
El enfoque. “Cuando estábamos charlando por donde podría ir el libro con mi editora, surgió lo que siempre surge en mesas con amigos, contar de dónde viene uno a través de las desgracias, el pueblo un poco se define por sus desgracias”. Desde un lugar particular. “Me interesó, sobre todo, abordar esa crónica, no como una crónica periodística policial de investigación, sino como una especie de ir recogiendo parte del anecdotario personal de los que me rodeaban, los que podía llegar a entrevistar, y de mi propio anecdotario personal; donde estaba yo, que estaba haciendo…”.
“La primera parte se llama Desvío. Antes de ver lo que estaba sucediendo en el banco en ese momento, me interesaba saber lo que estaba ocurriendo alrededor. El lector ansioso se va a llevar una decepción con el libro porque el hecho en sí aparece mucho después, a mí lo que me interesaba era el rodeo previo antes de llegar al lugar, ver como se iba armando, cómo estaba armado ese pueblo, cómo era la dinámica, la forma de vida de este pueblo… y de repente el hecho que cambia algo, no sé si mucho o poco, pero cambia y deja una cicatriz”.

