Era asintomático, dio positivo y se perdió el nacimiento de su hijo
El Dr. Hernán Gil Miranda no pudo estar presente en el Sanatorio de la Mujer durante el nacimiento de Ignacio Unai, su segundo hijo. Aunque esa era su voluntad, el test Covid-19 que le hicieron por protocolo dio positivo.
Maru y Hernán viajaron el lunes de la semana pasada a Rosario para cumplir con los hisopados de rigor que exigen principalmente los institutos privados de salud para aceptar el ingreso de personas. El martes los resultados llegaron por mail y la sorpresa no pudo ser mayor: el de Hernán era positivo.
Lo raro del caso es que nunca tuvo síntomas y respetó las recomendaciones sanitarias de salir lo justo y necesario, usar tapaboca y mantener la distancia en aquellos espacios compartidos con otras personas. En el Juzgado de San Nicolás donde trabaja se manejó con la misma rigurosidad para evitar el contagio, sabiendo además que estaba próximo a vivir un momento que no quería perderse.
De no ser por el test protocolar, Hernán se hubiera manejado por la vida como cualquier vecino que compra mercadería en un supermercado o hace la fila en el cajero del banco, porque siempre estuvo asintomático.
También existe la posibilidad de que se haya tratado de un resultado erróneo. En estos tiempos de mucha exigencia para los hospitales y laboratorios ninguna alternativa se puede descartar.
Por suerte para ellos la historia tuvo un final feliz, porque Maru pudo viajar con su papá a Rosario, Ignacio nació y ya están todos en Ramallo en la casa de los abuelos. Hernán recibió el alta médica y si todo va bien la semana que viene lo podrá conocer.

