“En Argentina tenemos un analfabetismo vial”: la mirada del psicólogo Ramiro Parsi
Este viernes, en los micrófonos de Radio Meta FM 94.1, dialogamos con Ramiro Parsi, psicólogo, especialista en tránsito y presidente de la Fundación Conducción Consciente. Durante la entrevista, el profesional expuso su mirada sobre la siniestralidad vial en el país y remarcó la necesidad de modificar la forma en que se forman los conductores.
Parsi habló de lo que denomina “analfabetismo vial”, un concepto que hace referencia a la deficiente formación que reciben los argentinos a la hora de aprender a conducir. “La mayoría aprende a manejar con un padre, un amigo o la pareja. Eso implica heredar vicios y errores, porque no hay pedagogía ni formación técnica. Conducir es una habilidad práctica que debería enseñarse con instructores capacitados”, explicó.
Según el especialista, este déficit en la educación vial explica en gran medida las cifras alarmantes de siniestralidad. En sus palabras, “estamos naturalizados frente a una verdadera pandemia vial. Hay conductores que hace 20 años obtuvieron su primera licencia y nunca más recibieron capacitación ni actualización”.
Parsi señaló que la formación actual se centra únicamente en aspectos normativos y legales, como señales de tránsito o velocidades máximas, sin contemplar otras competencias clave. “Hoy un conductor necesita habilidades blandas como la inteligencia emocional, la capacidad de gestionar el estrés o la agresividad en el tránsito. También herramientas como el mindfulness, que ayudan a mantener la atención plena mientras se conduce”, sostuvo.
En esa línea, indicó que la evaluación de quienes manejan debería incluir la mirada psicológica. “La ley habla de evaluación psicofísica, pero en la práctica solo se controla la vista o la parte médica. El rol del psicólogo está ausente, y es fundamental para detectar si alguien atraviesa un duelo, toma medicación inadecuada o tiene un cuadro emocional que lo inhabilite para conducir”, expresó.
El especialista puso como ejemplo a países europeos que lograron reducir la siniestralidad imponiendo autoescuelas obligatorias, cursos extensos y exámenes exigentes. En contraste, advirtió que en Argentina la licencia de conducir es vista apenas como un trámite.
Finalmente, Parsi subrayó que la problemática de los siniestros viales es multicausal y debe enfrentarse de manera integral. “Siempre hay que trabajar sobre tres ejes: educación, control y sanción. Si un infractor solo paga una multa en dinero, no cambia nada. Necesitamos reeducación, evaluaciones teóricas, prácticas y psicológicas para reinsertar a ese conductor en el sistema vial”, concluyó.


