Locales

Axel kicillof: hay que hablar y convencer de nuevo

El exministro de Economía visitó este viernes Ramallo y en el final de su recorrido brindó un discurso en el Centro de Comercio. Hizo hincapié en la importancia de la unidad y la militancia para ganar la elección; pidió hablar con los votantes desilusionados del macrismo y criticó en varios pasajes a la gobernadora Vidal.

Axel Kicillof y el intendente Mauro Poletti, cerraron este viernes por la tarde la visita del exministro de Economía y actual diputado nacional a Ramallo, con un acto político en el Centro de Comercio, Industria y Turismo. Los dos dirigentes coincidieron en la necesidad de la unidad para frenar las políticas del gobierno de Macri.

Fue el jefe comunal quien se encargó de abrir el acto y aprovechó para enviar un mensaje que abrazó a un amplio arco opositor. “El desafío que tenemos los peronistas, ya no es solo un desafío de los peronistas, hay que estar juntos, construir una unidad para empezar a cambiar esta realidad, hay que construir la unidad aunque duela. Les propongo a todos, más allá de que nos duela alguna diferencia con algún compañero, que pensemos que hay sectores en la sociedad que les está doliendo más que a nosotros”.

Después, fue el turno de Axel Kicillof. El diputado comenzó su exposición pidiendo un aplauso para las mujeres en su día. “Probablemente una de las pocas luchas donde se vio una diferencia, fue la lucha de las mujeres, un aplauso grande porque nos están dando un ejemplo a todos”, manifestó.

Antes del encuentro en el Centro de Comercio de Ramallo, visitó un par de empresas locales. “A lo largo y a lo ancho de la provincia de Buenos Aires y de la Argentina hay maquinas paradas. Me mostraba un empresario local en la fábrica una máquina nueva, recién comprada, con la lona encima, sin poner en marcha. Esa máquina ahí parada muestra un montón de mentiras del gobierno de Macri”.

Posteriormente, comparó cómo se analizaban las responsabilidades durante el gobierno kirchnerista y cómo es ahora. “Cuando estaba de ministro de Economía,  no importaba si había sequía, era siempre culpa del gobierno de Cristina; si era internacional, el problema era de Cristina; si el problema era el dólar, era de Cristina;  si había una epidemia, la culpa era de Salud o de Cristina; si había problemas con el dólar, era del gobierno o ministro de  Economía; si los fondos buitres atacaban al gobierno, siempre la culpa era del gobierno. Desde que esta Macri, no tiene ninguna responsabilidad. Al principio era problema de la pesada herencia, ahora no la mencionan porque después de cierto momento decir que es culpa del anterior, es lo mismo que decir que son una manga de inútiles, ineficaces e ineficientes”.
 
Pidió hablar con los que votaron a Macri y hoy están disconformes. “Acá en la Argentina mucha gente votó a Macri, por eso gana el balotaje. Buena parte de esa gente está desesperada, enojada, con bronca, angustiada; nuestro camino es la unidad. Nosotros tenemos que hablar con esa gente, no hay una grieta ahí, para un argentino no hay nada mejor que otro argentino, hay que hablar con todos, no hay paredones, murallas, es un invento de ellos para separarnos. La gente está mal, los productores, los comerciantes, están preguntando que pasó, porqué paso esto. Entonces, el poder económico quiere reconducir ese enojo, esa bronca, contra los políticos en general, quieren hacerle creer a nuestra sociedad que no tienen a nadie que los represente, que crean que la política es una basura, quieren llevarnos al 2001, al que se vayan todos. No podemos engancharnos en esa. Les vendieron espejitos de colores, les armaron la estafa electoral más grande de la argentina, les hicieron creer que iban a estar mejor, que era la revolución de la alegría, que le iban a dar lo que nosotros no le pudimos dar, el 82 por ciento móvil, sacar el impuesto a las ganancias, crear empleos de calidad… Cada uno de esos argentinos que votó a Macri, no los podemos tomar como enemigos, son víctimas de una campaña, de  una estafa y son compañeros, compañeras, vecinos, vecinas, hay que hablar  y que convencer de nuevo. No puede pasar de nuevo que un jubilado vote a Macri y Vidal; que un maestro vote a Macri y Vidal;  que un laburante vote a Macri y Vidal. Hay que explicar bien de nuevo, que estamos todos juntos, que hay una esperanza”.
 
En varios momentos de su discurso, la crítica a las políticas de Cambiemos estuvo dirigida a la gobernadora, María Eugenia Vidal. “La única campaña de  Vidal es demonizar a los maestros, los trató de convertir en una mafia. Vengo  a reivindicar su lucha y vengo a decirle a Vidal que con los maestros  no se meta, lo mismo con los jubilados. Vidal va a ser la primera gobernadora en la historia que se va a ir con menos escuelas de las que había cuando llego. La gobernadora, lo que tiene que hacer, en vez de proteger a Macri, es cuidar a los bonaerenses. Ella se preocupa por uno solo, es de Tandil, está lleno de guita y no le gusta laburar. Se llama Macri”.

Elogió la gestión local. “No sabe la diferencia que hay cuando uno va a un municipio donde el intendente forma parte de esta runfla que gobierna, que cuando va a un municipio donde hay un intendente que se preocupa por su gente, hace las obras, pone lo que no le dan, defiende a su pueblo, aunque lo ahoguen,  lo acusen, lo persigan, sigue trabajando”, indicó.

Se refirió a los tiempos para la unidad, la militancia y el cierre se llevó una ovación cuando le puso nombre y apellido a la conducción. “Vamos a alcanzar la unidad, pero la unidad no es cuando armemos la boleta, tiene que ser hoy, para pararle la mano a Vidal y Macri. Hay una sola clave para ganar esta elección y esa clave es la militancia. Necesitamos poner en  marcha un instrumento que solo tenemos nosotros: el boca a boca, estar en la calle, tenemos excelentes compañeros  para gobernar, excelentes militantes y tenemos la conducción de Cristina Fernández de Kirchner”.
 

Deja una respuesta