Un camionero reclamó en el Concejo Deliberante
Un camionero de Ramallo tomó la palabra durante la sesión del Concejo Deliberante en la que se aprobó el proyecto denominado Sistema Integral de Gestión del Tránsito Pesado. Ante los concejales, expuso las dificultades que, según manifestó, enfrentan los trabajadores del sector, cuestionó las multas aplicadas y reclamó mayor información sobre las nuevas disposiciones que regulan la circulación.
El transportista explicó que llegó al recinto junto a otros cuatro compañeros con la intención de plantear sus inquietudes y obtener respuestas sobre los costos y las restricciones que afectan su actividad.
“Hoy venimos cinco, venimos a hablar bien, quiero que nos traten bien y nosotros vamos a tratar bien a todos”, expresó al comenzar su intervención. También aclaró que no buscaban generar conflictos: “Nosotros no venimos a hacer ninguna clase de manifestación ni nada por el estilo”.
Uno de los principales reclamos estuvo relacionado con las multas que, según relató, recibieron dos camioneros que habían salido de sus lugares de trabajo. De acuerdo con su testimonio, cada uno debía afrontar una sanción de $420.000.
“Lo corrieron, pasando el puente a donde se inunda todo, donde los autos chocaron, hasta ahí para hacerles las boletas a dos camioneros que salieron de lo Berbel, 420.000 pesos cada uno, lo tienen que pagar del bolsillo de ellos, no se les paga, el patrón no se les paga”, manifestó.
El trabajador sostuvo que los gastos de la actividad y los ingresos que obtienen por viaje dificultan afrontar nuevas obligaciones económicas. Durante su exposición, mencionó que un viaje puede representar unos $250.000 y que deben reservar parte de ese dinero para cubrir reparaciones, cubiertas y otros gastos del camión.
“¿Qué llevo para mi casa? Soy un hombre grande, mis hijos están criados, pero yo vivo con mi mujer y tengo que comer. Como cualquiera”, expresó.
En ese contexto, reclamó una solución para los transportistas que necesitan circular por la ciudad sin estar realizando un traslado de carga.
“Lo único que quiero es que nos den una solución”, resumió.
El tránsito de camiones vacíos y la falta de información
Otro de los puntos que planteó fue la situación de los camioneros que dejan sus vehículos y deben regresar a sus domicilios, especialmente cuando terminan de trabajar durante la noche o la madrugada.
El hombre explicó que, en esas circunstancias, procura volver en un vehículo particular y no trasladarse con el camión. Sin embargo, manifestó preocupación por las restricciones y por la información que reciben sobre los recorridos permitidos.
Durante el intercambio con los concejales, también surgieron dudas sobre la circulación de los camiones sin acoplado y sobre los permisos que podrían necesitar para ingresar o desplazarse por determinadas zonas.
El transportista aseguró que existe incertidumbre entre sus compañeros y reclamó que las disposiciones se comuniquen de manera clara.
“¿Por qué no nos avisan a nosotros qué van a hacer? ¿Qué van a hacer con nosotros? Porque no soy yo solo. Somos 160 tipos de choferes”, sostuvo.
Además, manifestó que las versiones sobre los costos y los permisos generan preocupación entre los trabajadores. Durante la sesión se mencionaron distintos montos, aunque en el intercambio no quedó establecido de manera concluyente cuáles serían los importes aplicables a cada situación.
“No somos patoteros”
En otro tramo de su intervención, el camionero rechazó que la presencia de los trabajadores en el Concejo pudiera interpretarse como una actitud intimidatoria.
“Como siempre, este camionero es patotero. No somos patoteros”, expresó, al recordar que habían decidido concurrir solamente cinco representantes para plantear sus inquietudes.
El transportista insistió en que su intención era dialogar con las autoridades y encontrar una respuesta que les permitiera continuar trabajando sin mayores dificultades.
“Queremos trabajar en paz, vivir en paz en nuestro pueblo”, afirmó.
También señaló que los camioneros forman parte de la comunidad y que las decisiones sobre el tránsito pesado deben contemplar las necesidades cotidianas de quienes viven y trabajan en Ramallo.
“Yo no puedo pagar tanta plata, porque tengo una familia”, concluyó.
La intervención se produjo en medio del debate por la nueva ordenanza de tránsito pesado, una normativa que busca reunir disposiciones anteriores y establecer un marco integral para la circulación, los controles y las sanciones. Los planteos del transportista volvieron a poner sobre la mesa la preocupación del sector por la información disponible, la aplicación de las reglas y el impacto económico que pueden tener sobre los trabajadores.

