El IPC-LYP de la Fundación Libertad y Progreso cerró el mes de junio en 6,8%. Este resultado marcaría, por segundo mes consecutivo, una desaceleración en la tasa de variación del índice de precios al consumidor.
En tanto que la inflación mensual en alimentos y bebidas que mide LCG, se desaceleró a 5,6%. Esta medición toma especial relevancia porque es la de mayor peso dentro de la conformación del índice. Más de un cuarto del índice de inflación es alimentos y bebidas.
De confirmarse, sería una buena noticia para el Gobierno nacional, especialmente para Sergio Massa, ministro de Economía, que busca suceder a Alberto Fernández en la presidencia de la Nación.
La inflación acumulada en los primeros seis meses del año es de 51,9%, mientras que la interanual asciende a 117,3%, acelerándose con respecto a la variación interanual del mes anterior (114,3%).
El informe de Libertad y Progreso destaca que el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” quedó por debajo del índice general, aumentando 6,2% y sigue una tendencia a la baja. En tanto, LCG registró que en la cuarta semana de junio el Relevamiento de Alimentos y Bebidas marcó un incremento de 0,1% semanal, desacelerando fuerte contra el 2,6% de la semana previa.
De esta manera la inflación promedio mensual también se desaceleró a 5,6% y acumula una baja de 3,3 p.p. respecto al pico registrado a principios de mayo.
Fuente: La Tecla
