Romá advirtió que las grandes firmas trasladan el ajuste a sus proveedores
El integrante del directorio del Parque Comirsa en representación del Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Romá, analizó este miércoles en Radio Meta la situación que atraviesa el sector industrial de la región y advirtió sobre la caída de la actividad, la reducción de costos en las empresas y el impacto sobre el empleo.
Durante la entrevista, Romá sostuvo que el escenario económico se fue profundizando en los últimos meses y afirmó: “La última vez que charlamos yo te decía que veía a nuestra región, fundamentalmente en torno a Comirsa, con la economía fría. Bueno, en este último tiempo se viene agudizando esa situación”.
En ese sentido, señaló que ya comenzaron a verse consecuencias concretas en algunas empresas: “Se está dando ya en empresas que están reduciendo cantidad de gente”.
Al analizar la situación, Romá explicó que la región tiene una fuerte dependencia de la actividad siderúrgica: “Cuando se habla de la región Villa Constitución – San Nicolás (así lo organiza el Indec para analizar el desempleo), yo diría Ramallo – Villa Constitución, porque uno de los principales tractores que es la industria siderúrgica está en nuestro partido de Ramallo, y ya de ahí empieza a traccionar y a pegar muy duro».
Consultado sobre si los despidos responden solamente a la baja de ventas o también a una estrategia de reducción de costos, explicó que muchas empresas proveedoras ya están recibiendo pedidos de ajustes. “Hoy los grandes están llamando a los proveedores de servicio y le están pidiendo reducción de costos”, indicó. Y agregó: “En ese achique de costos empiezan también a sacar personal administrativo. Y todo termina en el más débil, que es el trabajador, en el despido”.
Además, vinculó esta situación con la apertura de importaciones: “También es la apertura indiscriminada a las importaciones. Por más que te guste cómo se reduzcan costos, después tenés otro competidor que viene de afuera con otros costos que son distintos a los que tenemos acá en la Argentina”.
Romá explicó que la presión sobre las empresas más chicas genera un efecto en cadena: “Lo que empieza a llevar a la pérdida de rentabilidad, a entrar casi en la zona del quebranto, te empiezan a diferir los pagos con los cuales vos terminás financiando a los grandes”. Y agregó: “Cuando vos vas matando a los más chiquitos que financian a los más grandes, hay una transferencia de riqueza de los chicos a los grandes, hay concentración de riqueza”, sostuvo.
En ese marco, comparó la situación actual con otros períodos históricos: “Esto ya algo de esto vivimos en la década del 90. Los que peinamos cana, ya más o menos lo vivimos. Puede haber algunas cositas de diferencia, pero hay mucho de coincidencia”.
El representante provincial en Comirsa también se refirió al impacto sobre los trabajadores que pierden sus puestos. “Yo veo que se reduce la demanda laboral y también hay un crecimiento demográfico de la población que aumenta la oferta de demanda de trabajo. Entonces esto es una espiral que va creciendo”, explicó. Y agregó: “Es preocupante. Vos imaginate con 57, 58 años, sin trabajo: sos joven para llegar a la etapa jubilatoria y sos viejo para las nuevas demandas”.
Romá también planteó el desafío de la capacitación laboral: “Después tenemos que ver cómo estamos formando nuestra mano de obra para las futuras exigencias de las grandes empresas”.
Sobre la actualidad del Parque Comirsa, señaló que algunos sectores mantienen movimiento, aunque principalmente vinculados a la logística. “En este momento es la temporada alta de fertilizantes, se ve mucho movimiento, y eso está colgado del movimiento del puerto de San Nicolás”, explicó.
También mencionó el ingreso de productos relacionados con minería, gas y petróleo, y resumió: “Es más la logística que producción”. Finalmente, al referirse al presente del parque industrial, Romá concluyó: “El resto está peleando un día a día”.


