¿Por qué cambiamos el Día del Niño por el Día de las Infancias?
El festejo tradicional por el Día del Niño se celebra en la Argentina desde 1960, a partir de la recomendación de la ONU para que cada nación destine un día a promover el bienestar de niñas y niños con actividades sociales y culturales. El festejo es de gran valor en el ámbito social y comunitario, y es una jornada en la que niñas y niños son protagonistas y en la que el juego y la recreación son también espacios de reflexión y ejercicio de sus derechos.
Las niñas, los niños, les niñes y adolescentes están atravesados por vivencias y procesos múltiples y por divergentes espacios de socialización, donde el lenguaje, como convención social y práctica cultural, muchas veces cristaliza y reproduce desigualdades.
En este sentido, la noción de “niño” ubica a los varones como únicos sujetos posibles o válidos y no es representativa la diversidad de maneras y formas de habitar el mundo y transitar la niñez.
Por todo esto, la señal infantil pública Pakapaka y el MMGyD, como otros ámbitos oficiales, se propusieron desnaturalizar inequidades y visibilizar la diversidad propia de la experiencia infantil.
Para esto es necesario trabajar en el plano de lo simbólico, y desde el gobierno nacional se propuso renombrar este día como Día de las Infancias, para lo cual se presenta la campaña con las preguntas: “¿Qué te hace sentir feliz?”, “¿A qué te gusta jugar?” y “¿Qué te gustaría ser cuando seas grande?”.
Fuente: Prensa Ministerio de las Mujeres Género y Diversidad

