El director del Hospital José María Gomendio, doctor Rubén Millán, respondió en Radio Meta FM a las declaraciones del concejal y médico Juan Manuel Despósito, quien había señalado que el nosocomio local tendría una tendencia a convertirse en un hospital de guardia.
Millán fue contundente al rechazar esa afirmación y sostuvo que responde a una mirada parcial que no contempla el volumen real de prestaciones que brinda el hospital. “Decir que el hospital va camino a ser un hospital de guardia es minimizar lo que realmente hace el hospital”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el Gomendio es el único efector público de salud con complejidad en la ciudad y que la guardia es solo la puerta de entrada al sistema.
“La guardia atiende alrededor de 5.000 pacientes por mes, pero de esa atención surgen consultas con especialistas, estudios, internaciones, cirugías, terapia intensiva, partos y cesáreas. No se termina todo en la guardia”, remarcó.
Para respaldar sus dichos, Millán aportó datos concretos de la actividad hospitalaria durante 2025: “Hubo más de 500 cirugías, 2.611 internaciones en el año, con un porcentaje de ocupación del 98,7%. Entonces uno se pregunta: ¿dónde está eso de que es solo un hospital de guardia?”.
También destacó el trabajo en áreas sensibles como pediatría y ginecología: “En pediatría más de 365 chicos fueron internados y asistidos, y en ginecología y tocoginecología se atendieron más de 300 pacientes internados”.

El director subrayó además el crecimiento en complejidad tecnológica del hospital en los últimos años. “Cuando empezamos a trabajar acá el tomógrafo no funcionaba. Hoy se hacen tomografías todos los días, incluso con contraste, lo que mejoró notablemente la calidad diagnóstica”, explicó, y adelantó que se evalúa ampliar su uso para biopsias dirigidas.
Millán también respondió a cuestionamientos sobre el recurso humano y la supuesta falta de experiencia profesional. “Me sorprendió que se dijera que el hospital estaba manejado por médicos inexpertos. La mayoría de los profesionales tienen más de 20 años de experiencia, en cirugía, clínica, tocoginecología y especialidades”, aseguró.
Respecto a la salida de algunos médicos, aclaró que se trata de situaciones habituales en el sistema público de salud. “Hay profesionales que se jubilan, otros que deciden desarrollarse en otro lugar o reciben ofertas que encajan mejor en su crecimiento profesional. No es que se vayan por conflictos con el hospital”, explicó.

El Hospital Gomendio proyecta una nueva sala de oncología: “Nos permitirá ampliar prestaciones y mejorar la atención”
El Hospital José María Gomendio avanza en un proyecto clave para la salud pública local: la creación de una nueva sala de oncología, una iniciativa que se encuentra en etapa de planificación y diseño, articulada entre el Municipio de Ramallo, el hospital y la Región Sanitaria IV.
En diálogo con radio Meta, el doctor Rubén Millán explicó que la decisión surge a partir de necesidades concretas: “Teníamos algunos déficits con respecto a los tratamientos oncológicos, y una de las motivaciones fue poder utilizar este espacio para hacer un área específica de oncología, con todas las divisiones y complementaciones edilicias que se requieren”.
En cuanto a la infraestructura prevista, Millán brindó precisiones técnicas: “Se puede hacer una remodelación perfecta para tener una sala de oncología adecuada, que llevará tres gabinetes separados, una sala para los pacientes, un office de enfermería y un área de preparación de medicación con una campana de flujo, que es fundamental”.
Actualmente el hospital cuenta con dos sillones para tratamientos, pero el proyecto busca ampliar esa capacidad: “Pasaríamos de dos a cuatro sillones, lo que permitiría que cuatro pacientes reciban tratamiento simultáneamente. Para la ciudad de Ramallo, con cuatro sillones estaríamos muy bien”.
Millán subrayó además la importancia de contar con el respaldo hospitalario ante eventuales complicaciones: “Nosotros no tenemos radioterapia, pero sí podemos hacer el tratamiento farmacológico oncológico, con el respaldo de un hospital que puede asistir al paciente ante cualquier complicación”.
En materia de equipamiento, destacó el acompañamiento de la Cooperadora del hospital: “Quiero agradecer especialmente a la Cooperadora, que siempre está atendiendo las necesidades del hospital. El equipamiento no es de alta complejidad, salvo la campana de flujo, que es clave para la preparación segura de la medicación”.
Finalmente, Millán confirmó que el recurso humano está garantizado: “Está el doctor Vicente, que es el oncólogo, probablemente se sume otro profesional y contamos con enfermeras capacitadas para este tipo de tratamientos. No habría problema en ese aspecto”.

