Giammaria presentó un “manual” para mejorar el pavimento en Ramallo
La concejal de Hechos, Cecilia Giammaria, presentó en el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza que propone la creación de un “Programa Municipal de Calidad, Ejecución y Control de Obras Viales Urbanas”, una iniciativa que busca establecer criterios técnicos claros para la ejecución, reparación, mantenimiento y control de los pavimentos en todo el Partido de Ramallo.
En una entrevista brindada este lunes a Radio Meta, la edil explicó que la propuesta nace a partir de una preocupación concreta: el estado de las calles y el uso de los recursos públicos. “Esto surge de ver lo que pasa todos los días en las calles y de los reclamos de los vecinos. También de la necesidad de ordenar la información y dejar establecido, dentro del Concejo, cómo se debe trabajar en pavimento urbano”, sostuvo.
Giammaria remarcó que el proyecto tiene un fuerte respaldo en su formación y experiencia profesional, y que busca convertirse en una herramienta técnica concreta. “Es, en definitiva, un manual de cómo ejecutar obras viales para cuidar la inversión pública. Se recauda mucho a través de tasas, entonces también es fundamental que esas obras estén bien hechas. El mal gasto hace que se termine invirtiendo mucho más dinero”, afirmó.
En ese sentido, agregó: “Con consideraciones básicas que se pueden aplicar, las obras durarían más y se gastaría menos. Ese es el espíritu de la ordenanza: colaborar con el Ejecutivo y acercar un formato de trabajo”.
El proyecto contempla una estructura detallada con distintos anexos técnicos. Según explicó la concejal, uno de los puntos centrales es el manual de procedimientos, que define paso a paso cómo deben ejecutarse los pavimentos. A esto se suma un sistema de control de calidad de materiales y ensayos técnicos que permiten evaluar tanto obras nuevas como existentes.
Además, se establecen plazos de garantía según el tipo de pavimento y quién ejecute la obra, ya sea el propio municipio o empresas contratistas. “No es lo mismo un pavimento rígido que uno flexible, ni tampoco quién lo realiza. Todo eso está contemplado”, indicó.
Otro de los ejes clave es la creación de registros de intervención vial. “La idea es que quede documentado qué se hizo, cuándo y cómo, independientemente del gobierno de turno. Los pavimentos tienen una vida útil que excede los mandatos, por eso es importante dejar esa información asentada en el tiempo”, explicó.
Durante la entrevista, Giammaria fue contundente al señalar que la problemática vial en Ramallo requiere una estrategia integral. “Hay dos ejes fundamentales: planificar obras nuevas y mantener lo que ya existe. Esas dos cosas tienen que ir en paralelo”, aseguró.
En relación a las nuevas obras, planteó que el primer paso debe ser resolver la cuestión hidráulica. “Antes del pavimento, hay que hacer cordón cuneta, una buena base, una correcta compactación. Si eso está bien hecho, el agua escurre y la calle dura mucho más, incluso siendo de tierra”, explicó.
Sobre el mantenimiento, hizo especial hincapié en el rol del bacheo: “Tiene que ser permanente. Si vos intervenís a tiempo, el pavimento dura más. El problema es cuando no se hace y después hay que repavimentar, que es mucho más caro”.
La concejal también cuestionó la forma en que, según su visión, se vienen realizando algunas tareas en la vía pública. “Muchas veces vemos que el bacheo se hace de manera incorrecta. Se tira material encima sin preparación previa, sin compactación, sin los procesos técnicos necesarios. Así dura dos o tres lluvias y se vuelve a romper”, advirtió.
Y detalló cómo debería hacerse correctamente: “Hay que recortar la zona dañada, retirar el material en mal estado, trabajar sobre una base seca, aplicar emulsión asfáltica y compactar con maquinaria adecuada. Si no se hace así, la rueda del vehículo termina desprendiendo el material”.
Consultada sobre el uso de asfalto en frío, una técnica que se ha utilizado en distintas intervenciones locales, Giammaria fue clara: “Puede servir para bacheo, bien aplicado, pero no lo recomiendo para pavimentación o repavimentación”.
“Para obras más importantes hay que usar mezcla asfáltica en caliente, que es la adecuada y la que garantiza mayor durabilidad. No hay que inventar nada, hay que hacer lo que corresponde y controlar que se haga bien”, afirmó.
Giammaria fue consultada sobre cómo se financiaron este tipo de obras en la ciudad de San Nicolás. Según explicó, en la primera etapa de Ismael Passaglia existía un esquema en el que los vecinos realizaban aportes, pero luego el financiamiento se integró a las tasas municipales.
“En ese momento era a través de alumbrado, barrido y limpieza, que después pasó a ser la tasa de desarrollo urbano. Al principio, en los primeros años de gestión, creo que se cobraba algo puntual al vecino, pero después ya no, quedó dentro de la estructura de tasas”, detalló.
A partir de esa experiencia, la concejal remarcó la importancia de la planificación y la correcta ejecución: “En San Nicolás se pudo avanzar porque se planificó y se trabajó con herramientas técnicas. Cuando vos hacés bien una obra, dura más y no tenés que volver a gastar en lo mismo”.
Y agregó: “Es como en una casa: si solo destinás el dinero a gastos corrientes y no ordenás las cuentas, nunca vas a poder hacer obras. Pero si invertís bien, el resultado se sostiene en el tiempo”.
Finalmente, Giammaria indicó que la iniciativa ya ingresó al Concejo Deliberante y será tratada en comisiones. “Ahora comienza el trabajo legislativo. Se va a debatir, se va a explicar, y ojalá pueda ser tomada como una herramienta útil”, expresó.
Y concluyó: “No es necesario que se aplique exactamente como lo propongo, pero sí que se tenga en cuenta. Son recursos de los vecinos, que hoy hacen un gran esfuerzo, y merecen que se los utilice con responsabilidad y planificación”.


