La concejal electa de Hechos, Cecilia Giammaria, principal referente de la oposición al intendente Mauro Poletti, analizó este miércoles el complejo escenario económico que atraviesa el Municipio de Ramallo. En diálogo con Meta FM, afirmó que el distrito “vive un desorden caótico” y pidió “ordenar prioridades y transparentar decisiones”.
Giammaria sostuvo que la situación no es una percepción aislada sino “una realidad que se ve en la calle y que cualquier vecino puede notar”. Según explicó, las delegaciones municipales “no están dando respuestas” y el deterioro se agrava por el contexto económico nacional y provincial, sumado a los problemas locales de recaudación.
Consultada sobre la gravedad del escenario, reconoció que todos imaginaban “un fin de año complicado”, pero señaló que “no tanto como el que se está viviendo ahora”.

Críticas por la cesión del tramo urbano de la Ruta 51
La concejal electa fue especialmente crítica con la reciente decisión del municipio de aceptar la cesión del tramo urbano de la Ruta Provincial 51, entre el puente de la 1001 y la Av. Savio. Calificó la medida como “inexplicable” en un contexto en el que, aseguró, “Ramallo está desordenado, fundido y sin resolver problemas básicos”.
Afirmó que el mantenimiento de una ruta implica un costo altísimo y estimó que cada kilómetro ronda los 600 millones de pesos, a lo que se suman señalización, alumbrado, desagües y banquinas. “Estamos hablando de unos cinco kilómetros. ¿Cómo lo van a financiar? ¿Qué van a dejar de hacer?”, cuestionó.
Giammaria también reprochó la falta de información en el expediente que llegó al Concejo: “Una hoja y media. Nada más. No se explica cómo se va a pagar, qué se va a priorizar ni qué aporta la provincia a cambio”.

La relación con Ternium y la dependencia de las tasas
Otro eje central fue el conflicto con Ternium (ex Siderar) por el pago de tasas municipales. Giammaria dijo que la situación actual “no sorprendió” porque se arrastra desde abril y porque experiencias similares ya habían ocurrido en la gestión anterior.
“En vez de perseguir empresas, hay que sentarse, hablar y negociar. Todas trabajan en nuestro territorio y hay que asegurar equilibrio sin romper la matriz industrial”, planteó.
Advirtió que hoy la causa está judicializada y que “el que más espalda tiene para aguantar es la empresa”, lo cual deja al municipio en una posición de debilidad.
Giammaria también cuestionó la decisión del Ejecutivo de colocar en el mercado la deuda que Ternium mantiene con el municipio: “Perfecto, ¿pero cuánto vamos a perder los vecinos? ¿En qué se va a gastar lo que se cobre?”…“Siempre la excusa es Ternium o el hospital. Bueno, si vas a vender la deuda, decime cuánto vamos a recuperar y cómo lo vas a usar”, añadió.

