El profe Leo Storti se despidió de Defensores
Después de 24 años de trabajo ininterrumpido, primero como preparador físico de la primera local y después de todos los planteles que participaron en los torneos del Consejo Federal desde 2007 en adelante, “El Mangue”, decidió cerrar su dilatada etapa de profe en el club, en la que trabajó con cerca de 300 futbolistas y se ganó el cariño y respeto por su buena onda y capacidad de trabajo.
Todo comenzó en enero de 1999, cuando se incorporó al cuerpo técnico de Avelino Verón para ser el PF de la primera local. A los pocos días, le propusieron hacerse cargo también de las divisiones inferiores, pero esa etapa fue más breve y, después de un año, se dedicó solo a trabajar con los más grandes.
“Los técnicos pasan”, dice la frase futbolera, pero él siempre se quedó para acompañar a los que fueron llegando: Rubén Acevedo, su papá Héctor, Rubén Giordano, Gabriel Gómez, Marcos Barlatay, Osvaldo Diez, José María Martínez, Diego Yaworski y César Vaioli.
En todo este tiempo, fue testigo y protagonista de partidos, viajes, entrenamientos, concentraciones y momentos imborrables dentro y fuera de la cancha. Entre los más importantes, aparecen los títulos conseguidos en torneos locales de los años 2000, 2006, 2009, 2010, 2012 y 2014 y el ascenso al Argentino “B” en 2007. En la etapa profesional, la final del Argentino “B” con Gimnasia y Tiro de Salta, el inolvidable ascenso al Argentino “A” en aquel duelo con Estudiantes de Río Cuarto de 2011, la victoria ante Gimnasia de La Plata por Copa Argentina, la derrota ante Gimnasia de Mendoza en la final del reducido del Federal “A” del 2018, entre tantos otros… También tuvo la dicha de entrenar a jugadores de la talla de Emiliano Vecchio, Guido Herrera, Juan Musso, David Ramírez, Franco Olego, Aníbal Leguizamón, Fernando Torrent, Federico Castro, por citar solo algunos.
Se recibió de profesor de Educación Física en el club Regatas de San Nicolás, hizo dos veces el curso de Preparador Físico nacional de APEFA, es técnico en musculación y Licenciado en Alto Rendimiento Deportivo con mejor promedio en Educación Física (UAI – Rosario). También se capacitó durante un año en Renato Cesarini.
Todo concluye al fin, pero los recuerdos quedan para siempre y si alguna vez el país futbolero habló del sorprendente Defensores, no se puede soslayar que en parte fue por el aporte de un profe que en silencio hizo su trabajo para poner al granate en lo más alto.


