En diálogo con Radio Meta FM, la ingeniera agrónoma Micaela Giani explicó cómo influyen las lluvias en los cultivos, la importancia del momento justo para el agua y el rol del monitoreo y la planificación en cada campaña. Situación climática y estado de los cultivos en la región

Situación climática y estado de los cultivos en la región
La ingeniera agrónoma Micaela Giani describió un escenario climático que, si bien es más favorable que el de campañas anteriores, todavía presenta desafíos para los cultivos en la región. “En la zona ahora sí necesitamos que llueva. Si bien vienen precipitaciones cada 10 o 20 días, con volúmenes importantes, hay cultivos puntuales que están necesitando agua”, explicó.


Según detalló, el impacto de las lluvias no fue uniforme en todos los cultivos. “Al maíz temprano le faltó un poquito de agua en el período crítico, por eso se lo ve medio pelado abajo, aunque ya está próximo a la cosecha”, señaló. En contraste, el maíz tardío muestra mejores condiciones, aunque también comienza a demandar humedad: “Está lindo, pero ya necesita un poquito más de agua”.


Giani destacó que, a diferencia de temporadas anteriores, el verano viene mostrando un comportamiento más favorable: “Este verano fue más lluvioso. No estamos teniendo ese estrés por falta de agua que hubo en otros años”.


La importancia de que la lluvia llegue en el momento justo
Uno de los puntos clave que remarcó la profesional es que en el campo no solo importa cuánto llueve, sino cuándo. “Nosotros necesitamos que llueva en un momento puntual, que es el período crítico de cada cultivo”, explicó, y agregó que la diversidad productiva complejiza aún más el escenario: “Tenemos soja, maíz y otros cultivos, y cada planta tiene requerimientos distintos”.


Además, advirtió que las lluvias intensas en cortos períodos no siempre resultan beneficiosas: “Que se armen tormentas y lluevan 80 milímetros en un ratito tampoco sirve mucho. A veces el agua se acumula y no infiltra”. El impacto, aclaró, depende del tipo de suelo, del lote y del cultivo: “Cada especie es diferente, y eso hace que muchas veces necesitemos que llueva hoy, no mañana”, aunque reconoció que “comparado con el año pasado estamos mucho mejor”.


Decisiones productivas y adaptación al clima
Giani explicó que el trabajo del productor y del asesor técnico va de la mano del análisis climático: “Siempre vamos de la mano con los meteorólogos, escuchando distintos pronósticos y tratando de sacar conclusiones para adaptar las decisiones”.

Como ejemplo, mencionó la planificación de la última campaña fina: “Sabíamos que iba a ser un año llovedor, aunque no esperábamos tanta acumulación de milímetros”. En ese contexto, explicó por qué se eligieron determinados lotes para la arveja: “Es un cultivo que se anega muy fácilmente, se inunda y se pierde. Por eso lo hacemos en terrenos con pendiente y evitamos los lotes planos cuando sabemos que va a llover mucho”.


Tecnología aplicada al campo: drones y monitoreo

La ingeniera agrónoma Micaela Giani destacó el avance de la tecnología en las tareas de monitoreo y control de los cultivos, especialmente a través del uso de drones. “Hoy estamos usando drones para evaluar cómo está el cultivo, ver manchones o sectores donde algo no está funcionando bien”, explicó.

Según detalló, estas herramientas permiten optimizar tiempos y recursos: “Antes había que recorrer el lote entero caminando; ahora con el dron podés detectar rápidamente dónde está el problema y después ir puntualmente a ese lugar”. Además, remarcó que la tecnología no reemplaza el trabajo del agrónomo, sino que lo complementa: “El dron te muestra dónde está el problema, pero después hay que bajar al lote, mirar la planta y tomar decisiones”.


Fertilización, rotación y cuidado del suelo
Otro aspecto central de la entrevista fue el manejo del suelo y la importancia de planificar a largo plazo. “Hoy no se puede pensar en un cultivo aislado, sino en una rotación”, sostuvo Giani, y agregó que el cuidado del suelo es clave para sostener la producción en el tiempo. En ese sentido, explicó que la fertilización debe ser estratégica: “Tratamos de reponer lo que el cultivo se lleva. Si no fertilizás, el suelo se empobrece”. La profesional destacó que cada vez hay mayor conciencia sobre este tema: “El productor entendió que cuidar el suelo no es un gasto, es una inversión”.


Plagas, monitoreo permanente y uso responsable de insumos
Giani también se refirió al manejo de plagas y a la necesidad de aplicar productos solo cuando es realmente necesario. “Nosotros trabajamos con umbrales de daño. No se aplica por aplicar”, explicó.

Detalló que el monitoreo constante es fundamental: “Hay que estar encima del lote, recorrerlo, porque la plaga no espera”. Y agregó un punto clave para la discusión ambiental: “El uso responsable de fitosanitarios es central. Aplicar de más no solo encarece los costos, también genera resistencia y problemas a futuro”.


Costos, contexto económico y toma de decisiones
En el tramo final de la entrevista, la ingeniera agrónoma se refirió al contexto económico y a cómo impacta en la planificación productiva. “Hoy los costos están muy altos y eso obliga a ser mucho más precisos en las decisiones”, señaló.

Explicó que cada intervención debe estar justificada técnicamente: “No hay margen para errores. Cada aplicación, cada fertilización, tiene que tener un fundamento”. En ese marco, destacó el rol del asesoramiento profesional: “El productor necesita información clara para decidir, porque se juega mucho en cada campaña”.


Una mirada integral del sistema productivo
Finalmente, Giani remarcó la importancia de pensar el campo como un sistema integral, donde intervienen múltiples variables. “El clima, el suelo, la economía y la tecnología están todos relacionados. No se puede mirar una sola cosa”, concluyó.

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