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Cristian mansilla: el objetivo principal se logro

El secretario de Coordinación de Gabinete, se refirió esta mañana al balance que dejó una nueva edición de la Fiesta de Playa Blanca que se realizó el sábado en la costa de Ramallo. El evento concentró aproximadamente a 30 mil personas y no se registraron incidentes de consideración.

  La voz oficial para hablar de lo sucedido, fue la de Cristian Mansilla."Para nosotros el objetivo principal se logró. De tener una fiesta tranquila, descomprimiendo las arterias del centro como Av. San Martín,  Mitre, Belgrano, Moreno, la zona de la plaza céntrica, que años anteriores no se podía transitar de manera tranquila por los autos que había”. El exconcejal se refirió al impresionante movimiento de gente que hubo en la ciudad cabecera. “Entre 30 y 35 mil personas entraron a partir del viernes y sábado a Ramallo”. Y agregó. “Salvo dos o tres inconvenientes menores, no hemos tenido ningún problema mayor”.
 
  Algunos vecinos se quejaron por la suciedad que mostraba la zona el domingo por la mañana. Sin embargo, Mansilla aclaró que “ayer, entre las 12.00 y 13.00 horas, el predio costanero estaba en condiciones para que el vecino que viniera a la playa la pudiera disfrutar”.
 
  Otra de las quejas que se pudieron leer en la redes sociales, tenía que ver con las personas que se encargaban del estacionamiento. “Se organizó en dos partes. Por un lado, estacionamiento  privado, y por otro, en calles públicas. La ordenanza 5553/16, permite al Ejecutivo regular el estacionamiento público. Nosotros hemos tenido como experiencia que ha venido gente de afuera, que nosotros no conocíamos ni sabíamos a qué venía, a oficiar de patotero con un “trapito”. Entonces, el Intendente dijo que nosotros teníamos que hacernos cargo del estacionamiento en las calles. A través de esta ordenanza, se pudo transparentar y organizar, porque eso permitió que un vecino de Ramallo pudiera trabajar y que cualquiera supiera quien estaba cuidando los autos porque estaban identificados con un chaleco de la municipalidad y una credencial en el pecho. Me garantizaba también que cuando se fuera el último auto, limpiaran la calle. Esa era la contraprestación que tenía que dar ese vecino. No se les cobro sellado, ni canon, pero tenían que limpiar la calle donde estuvieron trabajando”.
 
  Se pudo ver que muchos vecinos aprovecharon el evento para generase un ingreso a través de algún puesto de venta gastronómica. “Hubo vecinos que los encontramos esa noche y no tenían ningún tipo de permiso, y estaban los otros que tenían la autorización para vender. Se les pedía la libreta sanitaria y el certificado de triquinosis donde compraban los embutidos. Con eso, podían trabajar, pero sin vender bebida alcohólica en la vía pública”.
 
  Respecto a lo que recibe el municipio a cambio del permiso para organizar la fiesta, comentó.“Los organizadores de la fiesta pagan el 6% de las entradas vendidas. Esto está estipulado por la Fiscal Impositiva, que prevé que en eventos de más de 1000 personas, el canon es el doble al de un evento común”. Y cerró la charla diciendo cuando se liberará todo el espacio donde se desarrolló el evento. “El sector de la fiesta está cerrado porque están las estructuras metálicas que se usaron, pero la organización me garantizó que entre miércoles o jueves no va a quedar nada”.

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