La problemática de las construcciones, el crecimiento demográfico y la falta de control en Islas Las Hermanas volvería a plantearse en el Concejo Deliberante de Ramallo, luego de que el vecino Leandro Monserrat solicitara nuevamente la banca honoraria para exponer sobre un tema que ya había llevado al recinto en 2022.
El objetivo, aclaró, no es generar confrontación con quienes hoy ocupan o desarrollan actividades en el lugar, sino abrir un debate serio que permita ordenar una situación que desde hace años avanza sin regulación clara. “No queremos conflicto con la gente que hoy está, pero sí ponerlo sobre la mesa y decir: ¿cómo podemos proteger nuestras islas? Son unas islas hermosas que tenemos enfrente; yo siempre digo que son el patio de Ramallo”, expresó en diálogo con Radio Meta.
Un área protegida, pero con crecimiento sin control
El planteo vuelve a poner el foco sobre una contradicción de fondo: Islas Las Hermanas está protegida por la Ley de Bosques Nativos, que establece fuertes restricciones para modificar ese ecosistema.
“Las Islas Las Hermanas están protegidas por ley de bosque nativo. Es un lugar que se debe preservar, se debe mantener natural, no porque lo diga yo ni los ambientalistas, sino porque es una ley. Toda la Isla Las Hermanas es zona roja”, explicó.
En ese marco, advirtió que la realidad actual muestra una expansión sostenida de construcciones y movimientos materiales incompatibles con esa normativa: “No se podría alterar, no se puede tocar. Yo vivo a 300 metros del río y veo todos los días salir lanchas con cemento, postes y demás. Hay que poner un control a todo esto”.
El problema no es lo existente, sino cómo se sigue
El vecino insistió en que no se trata de ir contra quienes ya tienen ranchos o viviendas allí, sino de frenar el crecimiento desordenado y definir reglas hacia adelante.
“Hasta acá llegamos; a ver cómo hacemos ahora”, resumió, al señalar que la intención es debatir cómo regular lo que ya existe sin agravar el daño ambiental ni profundizar irregularidades.
En su primera presentación ante el Concejo, realizada en 2022, había expuesto un relevamiento mediante Google Earth que contabilizaba 183 ranchos en el sector. Según afirmó, el crecimiento desde entonces continuó.
“El crecimiento demográfico fue terrible y eso es una falta del Estado, una falta de control que hubo durante todos esos años”, remarcó.
Ventas irregulares y negocios sin respaldo legal
Otro de los puntos que genera preocupación es la comercialización informal de propiedades dentro de las islas.
“Hoy en Facebook Marketplace se están vendiendo ranchos en dólares y no tienen escritura. La gente que compra ahí no puede escriturar, porque eso es del Estado”, advirtió.
Ese escenario, sostiene, demuestra que existe un mercado inmobiliario activo sobre terrenos cuya situación legal sigue siendo difusa y que, además, están alcanzados por restricciones ambientales.
Un debate que debe incluir a todos
La propuesta que llevará al Concejo apunta a convocar no sólo a autoridades municipales y concejales, sino también a quienes viven, alquilan o trabajan en las islas.
“Hay mucha gente que trabaja ahí, alquila sus ranchos, y eso también genera una fuente laboral que hay que cuidar”, explicó.
En ese sentido, remarcó que el desafío pasa por encontrar una salida equilibrada: preservar el ecosistema, respetar la ley y al mismo tiempo ordenar una actividad que hoy funciona sin un marco claro.
“La problemática ya se planteó; ahora hay que accionar”
El vecino recordó que luego de su presentación de 2022 se aprobó una resolución solicitando un estudio de impacto ambiental, pero afirmó que no hubo resultados concretos.
“La problemática ya se presentó. Ahora la pregunta es: ¿cómo accionamos? Porque después de mi exposición salió una resolución pidiendo un estudio de impacto ambiental, pero claramente no se hizo absolutamente nada. Quedó en la nada, como tantas cosas”, lamentó.
La nueva banca honoraria buscará justamente eso: pasar del diagnóstico a las decisiones, con la intención de comenzar a regular una situación que, según advierte, hace tiempo quedó fuera de control.

