Anabela López: “Cuando era chica quería ser piloto”

Sueño cumplido para la mujer de Ramallo que hace más de dos años que realiza vuelos en pequeñas unidades desde Rosario, donde está radicada, hasta algún aeródromo cercano. El paso siguiente es pilotear aviones comerciales y le gustaría también aquellos que se utilizan para fumigar.

“Ahora la mujer en el tema de la aviación esta mucho más integrada, la incorporan mucho, la reciben bien, pero no es normal en una mujer, es un mundo muy machista”, analizó Anabela en una entrevista con radio Meta.

Ella hizo el curso teórico con las correspondientes horas de vuelo para vuelos privados, y actualmente está estudiando para subirse a uno comercial.

“Me gustó siempre el tema de la aviación y poder ser piloto, iba de la mano con el tema de ser azafata, medio parecido, está relacionado. Cuando era chica quería ser piloto,  pero era muy caro en aquel momento y no estaba bien visto en la mujer”.

La oportunidad. “Cuando me vine a vivir a Rosario, vi en un shopping una cartelera gigante que decía: ‘Cumplí tu sueño de volar’; y dije, ‘me voy a anotar, esto es para mí’.

Anabela cuenta que tuvo que estudiar “aerodinámica, navegación, meteorología (que es muy importante), motores… hay que saber de todo un poco”.

El 12 de marzo de 2021 voló por primera vez sola. Hasta ahí, siempre la acompañaba un instructor: “Se bajó y lo sentí super liviano al avión, es tan chiquito, ahí salí, despegué, volé, fue todo muy rápido, pero no tuve miedo”.

Reconoce que la parte más difícil «es cuando despegamos o aterrizamos, es la parte más complicada… arriba, a crucero, no pasa absolutamente nada; además yo estoy en un espacio aéreo controlado…”  

El curso para vuelo privado fue solo la primera escala en el viaje de Anabela, que sueña con vuelos comerciales cortos y por arriba de los cultivos. “Vuelos cortos a diferentes lugares me gustaría. También me gusta mucho el tema de la fumigación, pero eso es otra cosa, otro curso, pero puedo seguir avanzando”.

Las sensaciones. “Lo disfruto muchísimo, porque es algo que siempre me gustó, me encanta estar arriba, tener el mando yo de lo que quiero hacer, para donde ir, es mágico, hermoso”.

La recomendación para las mujeres que todavía no se animaron. “Cuando vos tenés los mandos, podés hacer lo que querés, pero tenés que tener mucha responsabilidad porque estás jugando con tu vida, no es algo alocado, es algo seguro el avión, que lo hagan, si tienen la posibilidad de hacerlo, que aprovechen”.

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