“Yo te creo hermana”

Fue el lema que atravesó fuerte el documento que leyeron las feministas que participaron de la marcha por el Día Internacional de la Mujer en Villa Ramallo: “Esta es la expresión que sintetiza esta red de contención que hemos construido las mujeres para recordarnos a cada momento que no estamos solas”.

La encargada de leerlo fue Ana Sagrera: “Yo te creo hermana y no necesito que me cuentes  como estabas vestida, con quien estabas o porqué estabas sola tan tarde de noche. Yo te creo hermana, aunque sientas que estás sola, aunque sientas que el mundo se te viene encima, aunque sientas que estás cargando sobre tus espaldas un peso demasiado grande que por momentos te doblega. Yo te creo hermana, aún cuando el círculo de violencia en el que estás inmersa te oprime, te sofoca y se cierra a cada paso Este 8M nos vuelve a encontrar en las calles, juntas, organizadas, hermanadas, convencidas de que no hay otra forma más efectiva de visibilizar lo que nos pasa. En esta oportunidad, como colectiva de mujeres y diversidad, queremos reivindicar una lucha que es histórica, la cual fue forjada por enormes mujeres que nos precedieron, y pretende que se hagan efectivos nuestros derechos políticos, económicos y sociales. Las desigualdades que hemos sufrido a lo largo de estos años nos atraviesan y nos interpelan, y hemos aprendido a verlas, a nombrarlas y a actuar sobre ellas en cada espacio. Sabemos que aún falta mucho, pero seguimos insistiendo, paso a paso, porque queremos un Ramallo y una sociedad más justa y más igualitaria. Una sociedad en la que la mujer no tenga que pedir permiso para decir, en la que no tenga que mendigar un lugar para accionar, en la que no tenga que alzar la voz para exigir. Hoy, en este espacio que hemos ganado, en este espacio que estamos habitando todas nos movilizamos, porque es el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras. Esta fecha pasó de ser una celebración, de regalos, de promociones y descuentos, a ser resignificada como un día de conmemoración de su sentido originario. Nuestras banderas de lucha llevan los rostros de todas las víctimas de femicidios, transfemicidios, abusos y todo tipo de violencias por razones de género. Y en nuestra ciudad, queremos que resuene el nombre de Eliana, de Johana, de Silvia, y que se vean sus fotos, que se visibilicen sus historias, que todos y todas las puedan conocer y reconocer. Sus voces se multiplican por cientos, por millones, y cada 8 de marzo reivindicamos su lucha que también es la nuestra. Este paro internacional feminista es la acción colectiva que implementamos para mostrar que cuando nos ausentamos de nuestros espacios cotidianos nos volvemos presentes en las calles, para que nuestras voces se escuchen, las de todas, aún las de aquellas cuyos patrones no autorizan a salir o amenazan con descontarles el presentismo. La violencia machista y patriarcal se construye cotidianamente, bajo la complicidad de quienes miran para el costado ante abusos y violencias que las mujeres sufrimos y padecemos a diario. Yo te creo hermana. Esta es la expresión que sintetiza esta red de contención que hemos construido las mujeres para recordarnos a cada momento que no estamos solas. Por eso, salimos a la calle con colores, con brillos, con pañuelos. Por eso nos perdemos en esta marea, para que nos vean en todos lados, para que cada muerta les duela como a nosotras, para que ser indiferente ya no sea una opción. Por las que estuvieron, por las que están y por las que estarán”.

Más de 300 personas marcharon este miércoles en Villa Ramallo por el Día Internacional de la Mujer. La mayoría eran jóvenes mujeres. La concentración se realizó en la esquina del Banco Nación y desde ahí caminaron por la av San Martín hasta la plazoleta donde se leyó el documento.

Estuvieron representadas con banderas y remeras sectores de la CCC, Polo Obrero, La Cámpora, Ni Vírgenes Ni Venus, Casa de la Mujer y la Diversidad, Suteba, Movimiento Mayo y el Frente de Mujeres Evita. Hubo carteles que recordaron a Silvia García, Johana Rojas y Eliana Rodríguez, víctimas de femicidios en nuestro distrito.

Cuando llegaron al Mural contra las Violencias por razones de Género en la plazoleta de la estación, se leyó el documento principal y además se pidió por una reforma de la justicia, presupuesto y contenido para el área de Género y Diversidad municipal; Consejería IVE en hospital, la creación de la Casa Lila para mujeres víctimas de violencia de género; separación de la Iglesia del Estado; cumplimiento del cupo feminista en los  escenarios; ámbitos deportivos  respetuosos e igualitarios; implementación efectiva de la Ley Micaela en municipio y concejo deliberante; también exigieron la implementación de protocolos para funcionarios y empleados denunciados por violencia por razones de géneros; y educación sexual integral para todes con perspectiva de género.

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