UOM: “Estamos ante el conflicto más importante que se ha vivido en la República Argentina”
Este lunes 25 de agosto se llevó adelante una nueva audiencia en el marco del conflicto que mantienen la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional San Nicolás y la empresa Ternium Argentina S.A. Desde el gremio adelantaron que, de persistir la situación “no se producirá más acero plano en este establecimiento ni a nivel país”, lo que pondría en riesgo alrededor de 7.000 puestos de trabajo directos e indirectos en Ramallo, San Nicolás y toda la cadena productiva vinculada.
La reunión estuvo encabezada por el Director de Negociación Colectiva del Sector Privado, Andrés Matías Flores, de la Subsecretaría de Relaciones del Trabajo del Ministerio de Trabajo provincial, y contó con la participación de dirigentes sindicales encabezados por Naldo Brunelli, junto a miembros de la comisión interna de la planta y el abogado Martín Ramos. En representación de la empresa, lo hicieron las apoderadas Marisol Infante y Ana Payarola.
“Estamos ante el conflicto más importante que se ha vivido en la República Argentina”, señalaron los sindicalistas, advirtiendo que de persistir la situación “no se producirá más acero plano en este establecimiento ni a nivel país”, lo que pondría en riesgo alrededor de 7.000 puestos de trabajo directos e indirectos en Ramallo, San Nicolás y toda la cadena productiva vinculada.
El gremio acusó a la empresa de “desinterés y desidia” y responsabilizó al grupo Techint por la continuidad de la actividad siderúrgica, advirtiendo que la eventual paralización de Ternium significaría la pérdida de 2 millones de toneladas de acero nacional por año. Además, hicieron hincapié en las condiciones laborales: “El mandato de los trabajadores ha sido respetado a rajatablas, sólo en busca de salarios dignos y de preservar la vida al finalizar la jornada, pese a las pésimas condiciones laborales y sanitarias”, remarcaron.
El conflicto comenzó hace un mes, cuando se cerraron y homologaron acuerdos paritarios en ramas como la metalúrgica y la metalmecánica, con incrementos salariales acumulativos, pero sin contemplar a la siderurgia. Esto generó malestar en el gremio y llevó a que la empresa denunciara ante el Ministerio de Trabajo supuestas “medidas ilegítimas de acción sindical”, frente a lo cual la UOM respondió con una contradenuncia por incumplimiento de la firma. Esas denuncias redundaron en una conciliación obligatoria por diez días. Concluido ese período, la conciliación se renovó dos veces, por diez días más cada una.
Esa última renovación venció y, desde entonces, los trabajadores vienen realizando retención de tareas. Ante la falta de acuerdo entre las partes, la empresa le comunicó a Brunelli que evalúa cerrar el alto horno si los trabajadores no deponen su reclamo salarial.


