El Juego de la Vida

Sergio Butara responsabilizó al presidente de Bomberos Voluntarios por la demora en el nuevo destacamento de Ramallo

El vecino Sergio Butara integró la comisión que se creó durante la gestión municipal de Poletti para impulsar las obras que permitieran terminar el edificio del nuevo destacamento de Ramallo.

En mayo de este año, con el edificio terminado, los integrantes de la comisión le entregaron las llaves al municipio para que lo ponga en funcionamiento, pero insólitamente todavía está cerrado.
Por una cuestión de organización y jerarquía, el nuevo destacamento va a ser una unidad operativa que dependerá del cuartel central cuyo consejo directivo es presidido por José Aput. Contra él cargó en su cuenta de Facebook Sergio Butara y lo responsabilizó de esta insólita situación.
En una entrevista con RADIO META, Butara no se guardó nada:
“Nueve de cada diez mensajes que recibo son a favor de este reclamo, pero quiero aclarar que uno no está detrás de un puesto político, ni esto se trata de una pelea con Aput, lo único que quiero es que se ponga en funcionamiento el destacamento de bomberos, ya que estuve trabajando casi cuatro años, dejando muchas horas de mi vida, mi trabajo y mis hijos para hacerme mala sangre con esto que hoy, una obra tan linda como la que pudimos hacer gracias a toda la comunidad de Ramallo pueblo, de Villa Ramallo, del municipio que puso la plata de los contribuyentes a disposición, cumple la misma función que cumplía aquel terreno baldío que donó la señora Esther Arias”.
“Antes era el problema que no tenían galpón, ahora ya lo tienen. Hace cuatro años Aput sabía que había un grupo de personas que realmente iban hacerlo y lo iban a terminar. Pregunto ¿No tenía tiempo para juntar la gente para cuando la obra esté terminada venirse con todo y abrirlo? Siempre hubo una excusa”.
“Mi primer encuentro con Aput fue hace cinco años en presencia de cuatro presidentes, donde pedí la colaboración de instituciones de Ramallo para no ser un particular que se presentaba. En ese momento éramos el Club Social, Club Paraná, Centro de Jubilados, Centro de Comercio y el vecino Rubén Borselli. En esa reunión le preguntamos a las autoridades de bomberos que era lo que estaba pasando con el destacamento de Ramallo que no funcionaba, porque realmente no sabíamos cuál era el motivo por el que hacía muchos años todo estaba parado. Lo primero que me dice es que nosotros no éramos nadie para ir a pedir explicaciones, ya que él se debía a la comisión y a sus socios. Averiguamos cuál era el problema y nos manifiestan con papel en mano que el problema no era de ellos, sino que era de la municipalidad de Ramallo que se había comprometido a hacer la obra hace 15 años atrás, nunca la hicieron, y ellos ponerla en funcionamiento. Después de eso fuimos hablar con el intendente, porque también nos habían comentado que la municipalidad, en el gobierno de Poletti, no le daba la coparticipación que correspondía de la tasa de Seguridad e Higiene. Nos encontramos con una versión totalmente opuesta. Luego, en una reunión que tuve en privado con el ex intendente Santalla, me termina diciendo lo mismo que Poletti, que el problema era Aput”.
“La coparticipación se la daban cada 3 o 4 meses cuando ellos la pedían porque mientras no tenían en que invertirla no la pedían, ya que debían presentar recibos detallando en que se gastaba el dinero; esperaban que se juntaran unos meses y cuando sabían que contaban con una cantidad importante, le pegaban un llamado al intendente, compraban el equipamiento que necesitaban y presentaban los comprobantes. Poletti, para que veamos que había buena voluntad por parte del municipio, nos propone que nos hagamos cargo de la construcción y ellos nos brindaban los recursos, ahí nace la comisión”.
“Para todo esto, Aput siempre estuvo en contra, e incluso antes de esto yo les había ofrecido un galpón frente a la estación de servicio para que funcione el destacamento hasta que se pueda finalizar la obra del edificio, y manifestó que ellos no podían aceptar algo prestado porque el galpón no contaba con las instalaciones necesarias para que los bomberos puedan descambiarse o higienizarse después de venir de un incendio. No venían para acá porque supuestamente no tenían comodidades que tampoco allá tenían, y ahí es donde manifiesta esta negativa de venir a Ramallo”.
“Mi opinión de porqué Aput no quiere que haya un destacamento en Ramallo pueblo pude diferir con la de los demás, pero creo que es porque alguna vez el cuartel de bomberos de Pérez Millán fue destacamento, como el que queremos acá, y a raíz de un montón de cosas, de las cuales habría que consultarle a los encargados de aquel destacamento, se cansaron de algunas cosas y decidieron tomar autonomía y crear un cuartel autónomo; lo cual significa que los recursos que se derivaban para Ramallo los tuvieron que dividir en porcentajes”.
“Nosotros hemos terminado la obra, ya no había excusa de que el predio no estaba terminado y vinieron los problemas económicos. Que fue lo que hizo el intendente, le aumento el 50% la tasa. Como ahora ya no tenemos más problemas de edificio y de plata, ahora el problema es que no hay gente; la última capacitación terminó con cuatro personas. Habría que preguntarles a ellos porque de 150 que se inscriben terminan tan pocos. La última capacitación, que está vigente, la abrieron y cerraron en 48 horas, ¿por qué tan poco tiempo y tantas exigencias de tener un título secundario, disponibilidad, pelo corto y mucho más…? Si a los bomberos por vocación que tuvo Ramallo y el país nunca se les pidieron tantos requisitos”.
“Un concejal en el mes de mayo le mando una nota solicitando la apertura del destacamento al cuartel principal, nota que nunca fue respondida por el presidente de los bomberos. Acá hay un silencio absoluto de los concejales, del intendente, que para la foto estuvieron, pero no conocen la obra por dentro ni lo que nosotros hicimos. Ellos también tienen responsabilidad y el silencio no los libera de la misma, al contrario, los hace cómplices, porque ellos como autoridades fueron elegidos por la gente y tienen que preocuparse”.
“El próximo accidente que le cueste la vida a alguien porque llegaron diez minutos más tarde de lo debido, que es la distancia que tenemos de Villa hasta acá, alguien tiene que pagar las consecuencias. Esos diez minutos que le sacamos de viaje al tener el destacamento acá, le puede salvar la vida a una persona que se está prendiendo fuego adentro de un auto, o una pieza de una casa”.

Deja una respuesta