Sergio Barbieri: “Te enfrentás con amigos o gente muy conocida, siempre es especial”
Aunque tiene mucha experiencia como técnico y varias finales encima, al ramallense técnico de Regatas no se le pasa por alto que en la final de este sábado habrá en las tribunas muchos conocidos y hasta familiares que harán fuerza por Defensores. Esas raras sensaciones este año las compartirá con Miguel Rinaldi, su ayudante de campo, que trabajó casi 20 años en el granate.
Sergio Barbieri llegó a Regatas por primera vez en 2011 para dirigir fútbol infantil. En 2013 regresó para trabajar en las divisiones inferiores, después se sumó como ayudante al cuerpo técnico de Leo Lima en Primera, y desde 2016 es el técnico principal de la categoría superior. Dirigiendo al náutico, es la tercera vez que va a enfrentar a Defensores en una final; las otras dos las perdió en 2019 y 2023. También le ganó dos a Social y una a Los Andes. Además, disputó dos con Belgrano y una con Gral. Rojo.
“Es un club muy lindo, que tiene una infraestructura increíble, a veces parece una isla dentro de lo que es hoy la actualidad del país, muy cómodo para trabajar, pero, como digo siempre, medianamente los resultados van acompañando, porque cuando te toca dirigir Primera, sino va bien, llega un momento donde todo lo pasado es pisado y a veces se tiene que cortar. Hay que reinventarse permanentemente y ser protagonista”, dijo en la entrevista con radio Meta.
No es fácil encontrar un entrenador que permanezca tantos años en un cargo. “Tuve la virtud de conformar muy buenos cuerpos técnicos”. Reconoce que el club siempre le dio libertad para elegir a sus compañeros de trabajo para que él pudiera rodearse de buenos profesionales. “Tener la apertura que la gente que llevás con vos sea inteligente, te aporte, es una de las grandes decisiones que hemos tomado”.

Desde finales de 2022, lo acompaña su vecino Miguel Rinaldi (viven a dos cuadras de distancia en Villa Ramallo). Miguel trabajó 19 años en Defensores. “Cuando El Tano me invita, me gustó la idea, me habló del club y me interesó”. Y no se equivocó. “Vi mucha gente alrededor del equipo, dirigentes en el día a día, en el entrenamiento, encontré un club que es gigante, 9 mil socios, una ciudad, impresionante”. También resaltó “un grupo de chicos, propios del club, con mucho sentido de pertenencia, hinchas del club, que lo van transmitiendo y contagiando a los jugadores que vamos llevando de otros lados”.
Más allá de las bondades que ofrece la institución donde les toca trabajar, los dos coinciden en que va a ser una final especial. “En mi casa, mis hijas son muy fanáticas del club, yo viví toda mi vida en Defensores”, dijo Miguel.
Y el Tanó no se quedó atrás. “Al margen que uno sea de un club o de otro, vos te enfrentás con amigos o gente muy conocida, siempre es especial, en la tribuna, a 20 metros, lo tenés a tu vecino, tu amigo, tu pariente… pero son las reglas de juego, y a nosotros hoy nos toca laburar en Regatas y obviamente vamos a querer que gane Regatas”. Y agregó: “Mis amigos son todos de Defensores, muy de Defensores, seguramente hincharán por Defensores, pero no les va a molestar si ganamos nosotros”.
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