Se firmó un convenio que convierte vehículos abandonados en fondos para la Biblioteca de Villa Gral. Savio.
El PRODECO, perteneciente al Ministerio de Seguridad de la Nación, apunta a la descontaminación y compactación del parque automotor que está en desuso principalmente en comisarías; lo recaudado debe ser destinado a una entidad de bien público. El convenio con la Municipalidad de Ramallo se firmó hace algunos días y tiene una duración de dos años.
Daniela Mesías, concejala del Frente de Todos, dio algunos detalles a radio Meta. “Surgen de estar retenidos por distintas causas, ya sea en comisarías o espacios lindantes. Esta acumulación puede generar un impacto ambiental y social, y el Prodeco viene a solucionarlo”.
Hay un número significativo en esta condición. “El Intendente comentaba que hay un parque automotor de 500 vehículos, esto incluye motos, bicicletas”, agregó.
El convenio es por dos años. En ese tiempo se debería movilizar a la población para que haga su aporte. “En algunas localidades se han hecho campañas invitando a vecinos y vecinas a que pueden llevar los vehículos que tienen abandonados, y que si lo hacen, piensen que lo están donando a la entidad que está beneficiada, en este caso la biblioteca”.
Los pasos a seguir. “La jefa Distrital mencionaba, por lo menos durante la reunión, que se iba a poner inmediatamente en acción para poder avanzar sobre todo con los vehículos judicializados; aquellos que están secuestrados por cuestiones de tránsito, principalmente tiene que ver con motos que nadie reclama, los deja el tiempo estipulado para este tipo de situaciones que es de seis meses”
“El Intendente elige la empresa que hace este tipo de trabajos, hay algunas que están inscriptas en Provincia y Nación como proveedores, y es la misma empresa la que retira, los lleva y compacta. Una vez terminado el proceso, se vuelve a poner en contacto con el municipio para entregar el fondo”.
La mayor parte del fondo irá para la biblioteca popular “Carlos Ángel González y quedará un resto a resguardo por algún reclamo que debería ser extraordinario. “La biblioteca en Savio funciona en un edificio que pertenece a la estación, no tiene edificio propio, y las condiciones son precarias; no solo en cuanto al edificio, también en las comodidades, las chicas que trabajan no tiene baños, un lugar donde tomar algo caliente, etc.”

