Río Paraná: Miles de peces mueren por bajante y altas temperaturas
Las consecuencias negativas que está generando la bajante histórica del río Paraná son inconmensurables. En lo que respecta a la fauna, las lagunas internas de los humedales se están secando y las que quedaron con poco caudal provocaron una mortandad increíble de peces debido a las altas temperaturas que se están registrando.
Pablo Cantador, integrante de la organización ambiental “El Paraná NO se toca”, dialogó este jueves con RADIO META sobre lo que está ocurriendo en la zona de islas.
“Pasan cosas muy graves que el común de la gente no tiene acceso. Nosotros que somos personas que estamos recorriendo el humedal, nos encontramos este tipo de cosas que ya venimos viendo desde 2020. Empezamos a verlo con otras especies, aparte de las tortugas, y ahora con el calor y bajante que se agudizó lo que está sucediendo es dantesco. Ayer un piloto sobrevoló las islas y lo que son las últimas lagunas que tienen agua, que tenían algunos peces, el calor los terminó matando, se ven alfombras de miles de peces”.
El problema no es solo la naturaleza. “Vimos el año pasado especies vinculadas al agua, como carpinchos y coipos, que escapando a la sequía se fueron acercando a los cauces principales, lamentablemente en esta zona los cauces principales dan donde la gente también tiene acceso, en esta zona el tema de la caza furtiva es algo que no tiene control”.
Los pronósticos no son alentadores y pareciera que la crisis climática que vive la región va a continuar por algún tiempo más. Sin embargo, Pablo cree que las autoridades podrían tomar medidas. “Estamos en manos de la naturaleza, sería conveniente que los organismos de control controlen el tema de la pesca, de la caza, porque hoy están los pescadores de siempre y también los oportunistas que le sacan la comida al pescador artesanal que estuvo siempre”.
También se refirió a las causas de la sequía. “Lo venimos monitoreando desde hace dos años, se ha roto el ciclo de lluvias en la cuenca del río Paraná al sur de Brasil, norte de Paraguay, dos años de escasez de lluvias. Hasta que no se recuperen las lluvias al sur de Brasil esto va a seguir. Las lluvias importantes que se están dando en Brasil son al norte”, aclaró.
Podría ser un fenómeno excepcional o una nueva normalidad provocada por el cambio climático. Aunque aclaró que no tiene razones para no pensar que sea parte de lo segundo, el ambientalista tiene la esperanza de que sea parte de un ciclo, “…porque se han dado bajantes a lo largo de la historia del río, hay registros parecidos en 1944, esperemos que se parte de un ciclo y que el río retome el caudal normal de 3.5 o 4 metros; hoy Rosario está – 0.50”.
Si sigue bajando, los problemas en la navegación comercial se van a agudizar. “Ya los buques salen con menos carga; de seguir así, no van a poder pasar”, sentenció.

