Raúl “Rulo” Rocha
Cuando digo época colonial, gaucho, destreza y le agrego como titular; deporte brusco que se jugaba a caballo y como elemento utilizaban un pato dentro de una bolsa, ¿qué me dirían ustedes?
Transcurría el Siglo XlX y los hombres de campo que buscaban divertirse un rato habían inventado un juego bastante peligroso; el Pato.
No era para cualquiera, la primera cualidad que tenía que tener aquel que quería practicarlo, era ser baquiano, ya que debía domar un caballo a su antojo, después ser poseedor de una mente perturbada, o al menos valiente, ya que en varios partidos este pasatiempo dejaba como resultado hombres muertos…
Sin dudas eran los primeros pasos de lo que con el tiempo se convertiría en el deporte nacional por excelencia.
Esta actividad en 1822 fue prohibida por Martín Rodríguez, decisión que sostuvo Juan Manuel de Rosas, ya que en muchas ocasiones los dejaba con menos hombres para las batallas.
En 1938 se lo reglamentó, y con las modificaciones la brutalidad ya no era extrema, si bien hoy en día sigue siendo peligroso, ya no lo es al grado de llegar a un deceso, dejó de utilizarse un animal en una bolsa, siendo una pelota con manijas su reemplazo, los cambios fueron significativos para con los caballos y el hombre.
Un poquito de historia, de datos relevantes, no nos viene nada mal, sobre todo cuando nuestro personaje del día de hoy, tiene mucho que ver con este deporte.

Decir Raúl “Rulo” Rocha es como decir deporte nacional, ¡quien no sabe de él!
1981, Don Luis Leguisamo, Marcos Boglino, Juan Tévez, Oscar Zandalazini, Gustavo Villareal y Raúl Rocha fueron los primeros nombres que expulsa la historia del Pato en el partido de Ramallo.
Son las 15:00 horas, más o menos, con agenda en mano y una hoja llena de apellidos que en el transcurso de la charla serán tachados, Rulo se muestra feliz por contar una vez más su historia, muestra fotos y da la sensación que el orgullo propio es el 90 por ciento de su sentir…
Siendo sincera, no creo que sea para menos, así que seguiré contando esta hermosa historia.
“Comenzamos jugando para el Ombú de El Paraíso, es un deporte que genera adrenalina, y al ser un muchacho de 30 años, hacía que me guste aún más… Recuerdo ese primer partido en Ramallo, lo ganamos, pero lo mejor fue ver la concurrencia, era un buen marco de público, nos estábamos haciendo conocidos… El Pato se estaba haciendo conocido acá”
Comenzaron a viajar, disputaron muchísimos encuentros, el Club Hípico Independiente les dio la bienvenida, los cambios, los amigos, los premios por mejor caballo presentado, hacían de un Rocha completo. Los nombres comenzaron a cambiar, pero el grupo mantenía su impronta.
Nuestro personaje, era contratado por diferentes equipos para jugar ciertos partidos, es así que fue parte de Cardón y compitió en las canchas de Palermo, con Independiente en La Rural de Rosario, en Talamuchita, Villa María y 5 años en Las Leñas para el seleccionado…
Fue preseleccionado para representar al deporte en Alemania, aunque faltando una semana, la quebradura de su brazo le jugó una mala pasada.
Este deporte… Podríamos decir; rugby a caballo, por los roces y lo fuerte que se juega, comenzó a abrirse paso para el resto del mundo.

Raúl en el Pato había encontrado la pasión, y a partir del año 84, en las noches el sustento; nació Status… No era solo un boliche bailable, era: “un lugar, un estilo, y un encuentro”. Status se convirtió en un icono para nuestra ciudad, sitio que generaba que muchos de los encuentros se transformaran en familias.
Con el paso de los años se convertiría a Pub para terminar siendo hoy un servicio de catering, ya no en la misma locación, aunque sí poseía el mismo alma.
Entre los ochenta y los noventa, las variables de su vida lo mostraban entre los premios de goleador, los cursos con el “Gatos” Dumas, Calabrese y Martiniano Molina…
Entre sus hijos Marcos y Eugenia, entre Protocolo y Ceremonial, como en Organización y Comportamiento Social… A Raúl lo encontrábamos disfrutando de su trabajo.
Tiene 68 años y muchísimo por contar, sin dudas con esta nota, con carilla y media sabemos que no será suficiente, sin embargo les daremos a los lectores una idea del pasado y presente de uno de los personajes más conocidos de nuestra ciudad…
También les puedo decir que todo lo que hizo, hoy lo lleva en su memoria con orgullo, en fotos en su celular, como en videos en las redes sociales.
Raúl “Rulo” Rocha, organiza eventos, disfruta de su nieto, hace cintos a mano para sus amigos, se está inclinando hacia su nueva pasión: la talabartería, para aquellos días menos ajetreados, y en una proyección de 10 años, se ve siguiendo de cerca el funcionamiento de Status ya en las manos de su hijo, ¡nunca abandonando lo que ama!
Por: María Gancio.

