El intendente de Ramallo explicó el fuerte impacto que tuvo la reducción de aportes de Ternium y el cierre del Laboratorio Ramallo en las finanzas municipales. Afirmó que la nueva tasa que se le cobraría a los camiones es clave para compensar los recursos que se perdieron sin afectar a los vecinos.
El intendente Mauro Poletti aseguró que la situación económica y financiera del municipio continúa siendo crítica, producto de una fuerte caída de la recaudación y del conflicto judicial con la empresa Ternium, principal contribuyente local a través de la Tasa de Seguridad e Higiene.
“Cuando llegué a la gestión, el Laboratorio Ramallo tenía una deuda de tasas. Lo resolvimos: una parte se pagó en dinero y el resto en medicamentos (aclaró que no se compraba Fentanilo), que representaban entre 300 y 400 millones de pesos mensuales. Pero cuando Siderar (Ternium) empezó a pagar la mitad de las tasas —unos 500 millones menos— y el laboratorio fue clausurado, el municipio dejó de percibir cerca de 900 millones de pesos por mes”, explicó.
Poletti recordó que esa situación obligó al municipio a reducir gastos y frenar la inversión en obra pública y seguridad, para poder mantener los servicios esenciales: “Tuvimos que hacer un ajuste que soportó principalmente la obra pública. Se bajó el nivel de inversión, también en seguridad, y hoy tenemos una deuda con proveedores porque seguimos garantizando servicios pese al faltante de recursos.”
Frente a este panorama, Poletti adelantó que el Ejecutivo trabaja en una nueva ordenanza fiscal e impositiva que será elevada al Concejo Deliberante en diciembre, junto con el presupuesto 2026. Entre las medidas previstas, mencionó la creación de una “tasa por peso y dimensiones” para cobrar a los camiones que ingresan a la zona industrial y portuaria: “Queremos recuperar los recursos que perdimos sin que el esfuerzo recaiga sobre los vecinos de Ramallo. Esta tasa nos permitirá cobrar a los transportes que circulan por nuestras rutas, que generan deterioro y riesgo vial, y destinar lo recaudado al mantenimiento de los accesos y la obra pública.”
El intendente confirmó además que la provincia transfirió al municipio el acceso a Villa General Savio y un tramo de la ruta 51 hasta la costa (desde el cruce con av. Dusso), lo que permitirá realizar intervenciones de mantenimiento, iluminación y señalización: “Son zonas con mucho tránsito y con una escuela, por eso era necesario que pasaran a la órbita municipal. Ahora podremos intervenir y ordenar el tránsito como corresponde.”
Por último, Poletti destacó que el equipo económico trabaja en otras iniciativas para mejorar la recaudación, pero sin aumentar la presión sobre los contribuyentes: “Estamos elaborando propuestas para levantar la recaudación sin poner el esfuerzo sobre la espalda de los vecinos, que ya vienen bastante golpeados.”

