Tras su jura como concejal, Diego Serra comenzó este jueves su primera jornada plena de trabajo legislativo en el Concejo Deliberante de Ramallo. La intensidad del inicio quedó clara desde temprano: “Terminamos anoche tarde, a la medianoche ya, y hoy empezamos a trabajar. Ya tenemos reunión de bloque, a las 10 el armado de comisiones, a las 3 la sesión preparatoria y a las 4 la primera sesión ordinaria”, describió.
Serra reconoció que el día llega con una mezcla de expectativa y responsabilidad: “Desde el día que fui electo, el 7 de septiembre, vine a todas las sesiones como oyente. Mirando, escuchando, tomando notas”. Esa preparación previa, dijo, le da cierta tranquilidad para asumir su rol: “No es que me voy a sentar en algo que no vi nunca. Hace tres o cuatro meses que vengo mirando de qué se trata”.
Sobre su manera de encarar esta nueva etapa, fue claro: “En lo personal pienso arrancar tranquilo. Hay gente con muchísima experiencia dentro del Concejo, y como en todos los órdenes de la vida, uno tiene que empezar despacio para ir mirando y aprendiendo”. Aun así, anticipó que buscará construir su propio estilo: “A medida que uno se vaya soltando le va a ir poniendo su impronta”.
Uno de los temas centrales de la sesión será el tratamiento del Código Tributario. Serra explicó que lo estuvieron analizando: “Lo leímos, lo fuimos repasando punto a punto. No vemos nada desorbitante en cuanto a los cambios”. Valoró la unificación normativa: “Antes había que buscar una cosa en un lado y otra en el otro. Ahora está todo unificado en un Código Tributario, copiando la manera en que lo hacen otros municipios, y eso va a ayudar sobre todo a los que somos nuevos”.
Con respecto al rol que tendrá el oficialismo con mayoría propia, Serra remarcó la responsabilidad: “Indudablemente te da una facultad para legislar, pero creo que uno tiene que aplicar sentido común, lógica, pensar en el vecino sin distinción de colores políticos”. Y sostuvo que su visión sobre el trato con la oposición será moderada: “No voy a ir a pelearme con nadie. Sí voy a hacer una discusión sana, productiva, que lleve a buen puerto”.

