Polémica en Los Pomelos por la cesión de terrenos municipales para construir viviendas
La construcción de dos viviendas tipo cabaña en terrenos municipales del barrio Los Pomelos de Villa Ramallo, destinadas a dos mujeres en situación de vulnerabilidad, generó cuestionamientos y preocupación entre vecinos, que presentaron una nota ante el municipio para pedir explicaciones sobre el proyecto. Tras el planteo, el intendente Mauro Poletti se hizo presente en el barrio y mantuvo un encuentro con los vecinos para explicar los motivos de la decisión. Desde el oficialismo defendieron la medida y remarcaron que se trata de una situación excepcional.
La decisión del municipio de construir dos viviendas tipo cabaña en terrenos municipales del barrio Los Pomelos de Villa Ramallo generó una polémica entre vecinos y dirigentes políticos. El tema fue planteado durante una reunión realizada esta semana, a la que asistieron vecinos, concejales, funcionarios y el intendente Mauro Poletti.
Según explicó la concejala de Fuerza Patria Marcela Isarra, los terrenos son propiedad de la Municipalidad de Ramallo desde 1990 y no estaban destinados a una plaza, como creían algunos vecinos. “Esa tierra está escriturada desde el año 1990 a favor de la Municipalidad de Ramallo, era por una cuestión de deuda de tasas, entonces la dueña entrega eso en forma de pago y el municipio como tiene esa potestad, lo escritura a nombre de la Municipalidad”, explicó.
En ese sentido, Isarra sostuvo que el intendente tiene facultades para decidir el destino de esas tierras. “Por las atribuciones que le confiere la Ley Orgánica de las Municipalidades, él puede disponer de esa tierra para lo que crea conveniente”., afirmó.
La concejala explicó que la decisión de Poletti responde a una situación particular de dos familias que, según indicó, se encuentran en condiciones de extrema vulnerabilidad. “Frente a una situación de extrema vulnerabilidad de unas familias de aquí de la ciudad de Ramallo, toma la decisión de poder resolver una cuestión habitacional que estas dos familias tienen”, señaló.
Y agregó: “El Intendente tuvo una mirada de perspectiva de género porque se lo está otorgando a dos mujeres con una extrema vulnerabilidad y con problemas de salud”.
Isarra evitó brindar mayores detalles sobre las situaciones particulares de las beneficiarias para no exponerlas. “No me gustaría por ahí enumerarlas porque es revictimizar a las personas que van a acceder a esto”, sostuvo.
Uno de los puntos que todavía no está definido es la modalidad mediante la cual las viviendas y los terrenos serán entregados. Según Isarra, el municipio analiza si será mediante un comodato o una donación. “El Intendente fue muy claro, puede ser a través de un comodato o donación, el comodato se establece por cierta cantidad de tiempo, la donación claramente se escritura a favor de la familia”, explicó.
La concejal indicó que, durante la reunión, Poletti incluso consultó a los vecinos presentes cuál consideraban que era la mejor alternativa. “En una gran mayoría de los que estaban presentes decidieron que la forma podría ser el comodato”, afirmó.
Las dos viviendas serán construidas por el municipio y, según Isarra, tendrán como condición la habitabilidad de las familias beneficiarias. “Sí, es la entrega de las dos viviendas con una condición de habitabilidad por la situación de salud que tienen ambas familias”, explicó.
Respecto de la posibilidad de construir una plaza en ese sector, Isarra explicó que, según lo informado por el intendente, existe una reserva fiscal destinada específicamente a ese fin, por lo que los terrenos cedidos no serían el espacio previsto para la plaza. “Tiene que ser una reserva para que se pueda construir una plaza”, señaló. Además, indicó que la obra podría concretarse una vez finalizados los trabajos vinculados a la rotonda y agregó que también se analiza la instalación de un puesto sanitario con salida de ambulancias en el lugar donde actualmente funciona el centro de monitoreo.
El concejal de la Vecinal 24 de Octubre, Germán Iribarria, contó que la preocupación de los vecinos comenzó aproximadamente un mes atrás, cuando observaron movimientos en los terrenos municipales. “Los vecinos empezaron a preguntarle a los que trabajan, los que estaban trabajando ahí, haciendo como unas bases, para hacer unas cabañas, una casa, estaban haciendo como los cimientos, como la platea, entonces los vecinos empezaron a preguntarle a la gente que trabajaba ahí, nadie sabía darle una respuesta certera de lo que estaban haciendo”, relató.
Iribarria explicó que el antecedente de intentos de usurpación en esos terrenos aumentó la preocupación. “Los vecinos realmente estaban preocupados porque ya tenían un antecedente de una usurpación en esos terrenos donde los vecinos hicieron una denuncia y bueno, hace un par de años atrás se logró sacar a la gente que se usurpaba”, señaló.
El concejal cuestionó principalmente que los vecinos no hayan sido informados con anterioridad sobre el destino que tendría el terreno. “A lo mejor una reunión con anterioridad, ¿no?, diciendo lo que se iba a hacer en el terreno, reuniendo a los vecinos, ahí se hubiera trabajado de otra manera, la gente necesita ser escuchada, la gente lo necesita”, sostuvo.
Según explicó, los vecinos también tenían la expectativa de que ese espacio pudiera ser utilizado para una plaza. “Los vecinos pensaban que ese terreno estaba destinado a plazas, el intendente dijo que no, que eso no era destinado a una plaza, que había otro lugar”, indicó.
Otro de los puntos planteados por Iribarria fue la situación de infraestructura de Los Pomelos. El concejal sostuvo que se trata de un barrio en crecimiento pero con importantes carencias. “Es un barrio donde no hay cloacas, no tiene gas, no tiene inclusive, no hay un supermercado cerca”, describió.
Para Iribarria, estas condiciones también generaron dudas entre los vecinos respecto de la decisión de instalar allí a las dos familias. “Ellos lo veían como una gran dificultad, todo eso lo que está pasando que ellos tenían, entonces estaban preocupados también por ese lado”, explicó.
La decisión también abrió interrogantes sobre qué sucederá con otras familias de Ramallo que atraviesan situaciones habitacionales complejas.
Isarra explicó que el municipio cuenta con un registro único de vecinos que solicitan terrenos y viviendas y sostuvo que las dos familias beneficiadas ya formaban parte de ese registro. “Estas familias formaban parte también de ese registro. Entonces en el análisis institucional que se hizo con las trabajadoras sociales, con los equipos de niñez, con los equipos de género, se determinó que estas dos familias por su extrema vulnerabilidad tenían que tener el derecho a esa vivienda”, afirmó.
También remarcó que el registro permanece abierto para quienes necesiten acceder a un terreno o una vivienda.
Iribarria, en cambio, sostuvo que la decisión generó nuevas dudas entre vecinos que también tienen necesidades habitacionales. “Toda esa es la duda que tienen todos los vecinos de ese barrio y todos los vecinos de Ramallo y más que nada aquellos vecinos que tienen la necesidad de tener un hogar”, manifestó.
Y agregó: “Hay cosas por ahí que no son del todo claras y generan todas esas dudas y esa preocupación y también esa ilusión o esa esperanza en aquellos que necesitan una vivienda también”.
Isarra cuestionó que la discusión haya adquirido una connotación política: “Hoy estuvo marcado por esta realidad que creo que tuvo una connotación más en términos políticos partidarios que en pensar en las familias”.
Iribarria, por su parte, rechazó que la Vecinal haya politizado el reclamo: “Lo único que hizo la vecinal, la convocaron y fuimos a escuchar, porque realmente hablamos muy poco, lo único que hicimos es escuchar a los vecinos los reclamos que tenían, la situación en la que estaban viviendo, realmente hicimos eso, nada más que ir a escuchar a los vecinos”.
La modalidad definitiva de entrega de los terrenos y las viviendas todavía no fue definida por el municipio, mientras que el caso abrió un debate más amplio sobre el uso de los bienes municipales, la política habitacional y los mecanismos de acceso a la tierra para familias en situación de vulnerabilidad.


