Locales

No hubo avances en el conflicto de bunge

Entre el jueves y viernes se realizaron las audiencias en la sede del Ministerio de Trabajo de San Nicolás, pero los representantes de la empresa sostuvieron la decisión de echar a los 80 trabajadores. Mientras tanto, en Bio Ramallo se dictó la conciliación obligatoria por quince días hábiles, se reincorporó la persona despedida y por la tarde volvieron al trabajo.

  Lamentablemente, los conflictos laborales empiezan a ser parte del paisaje cotidiano en Ramallo. Después que se dictara la conciliación obligatoria por los 80 despedidos de Bunge, esta semana se realizaron las audiencias en la sede que el Ministerio de Trabajo tiene en San Nicolás para intentar encontrar una solución. El jueves fue el turno de los aceiteros y el viernes el de los trabajadores de la planta de fertilizantes. En los dos casos, el resultado fue el mismo: Bunge no mueve su decisión de echar a los 60 trabajadores de la planta de aceites y los 20 de la de fertilizantes. Ezequiel López, del gremio de los Químicos adelantó que “la negociación está estancada, quedan pocos días para solucionar algo y no ir al conflicto, por mi experiencia, por lo que estoy percibiendo, esto no termina en buen puerto”.
  La próxima audiencia por el conflicto con los aceiteros será el jueves 9 y la de los trabajadores de la planta de fertilizantes el lunes 11 de agosto.
  Mientras tanto, este mediodía el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria en el conflicto de Bio Ramallo con sus trabajadores. El problema que derivó en un paro por tiempo indeterminado es por el despido de uno de los empleados. A partir de ahora, las partes tienen quince días hábiles para intentar encontrar una solución. Esta misma tarde, la empresa retomó su actividad.

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