Cuatro en el fondo

No alcanzo

Federal A – En el cierre de la 4° fecha, el granate volvió a empatar como local, esta vez 0 a 0 ante Alvarado de Mar del Plata, y está en el fondo de la tabla de la zona 2 junto a Rivadavia de Lincoln. Si bien fue el equipo que tuvo la iniciativa en la mayor parte del tiempo, el partido fue muy equilibrado de principio a fin.

  Defensores convive por estas horas con la necesidad de ganar, pero no come vidrio, recién van cuatro fechas. El de esta noche era un rival calificado y por eso nadie imaginaba un desarrollo sencillo.
  Alvarado sabe a lo que juega, se lo ve seguro en sus decisiones y movimientos. El partido se presenta chivo. El local se acomoda a la propuesta del rival y sale un primer tiempo atractivo, por la intensidad que le imprimen los futbolistas, por la paridad de fuerzas que transmite el juego y porque las situaciones de gol se hacen presente sobre los dos arcos. El trámite no da tregua, tiene un ritmo infernal, los dos salen con envíos largos, la pelota está un tiempo en cada campo, presionan, buscan los rebotes, por momentos el gol parece que llega, pero siempre hay una razón para que el grito se quede atragantado en la garganta.
  Se respetan mucho. Nadie arriesga más de la cuenta, la pelota viaja mucho por arriba, los dos quieren ganar, pero también saben que un descuido puede costar caro. Vuelven a elegir la salida larga, y otra vez a la carga, a buscar el rebote, el juego por momentos se hace muy dividido, nadie tiene el control absoluto del balón, se hace difícil progresar tocando, Ramírez lo sufre, pero Torrent rompe el molde con una acción individual, Beltramella le saca el remate hacia un costado y Coronel la tira afuera. Un espasmo. Rápidamente el trámite vuelve a su cauce natural, nadie se desconcentra, todos corren y  presionan, cuesta dar dos pases seguidos, los jugadores aparecen todos agrupados en cuarenta metros, no hay espacios, pero sigue siendo atractivo, porque no bajan la intensidad y porque cada tanto alguna acción de peligro pone a uno de los dos cerca de la victoria. Así se portaron en el primer tiempo, el complemento será diferente.
  En el segundo tiempo, aburrieron. Bajó el ritmo, el juego se hizo más cerrado y hubo menos emociones sobre los arcos. Saucedo sacude la modorra, vuelve a romper el molde, construye una doble pared con Castro, que finaliza con un remate exigido del delantero, directo a las manos de Beltramella. Parece ser  el camino, pero rápidamente,  el partido vuelve a su cauce natural: el del equilibrio, el del respeto, el de la búsqueda pero sin arriesgar más de lo aconsejable. El juego físico predomina. Ramírez se va reemplazado por Bonetto; hoy el Mago no estuvo preciso. Castro ya no tiene la energía del primer tiempo y el equipo lo sufre. Torrent trata de empujar pero cada vez es más difícil. Susvielles también se cansa, los arcos quedan lejos, la victoria hubiese sido lo ideal, pero el punto no se desprecia.
  El granate sigue sin ganar, pero empatar con Alvarado tiene otro gustito. El equipo supo cómo acomodarse a un partido difícil, con un rival que se agrupó bien en pocos metros y lejos de su arquero. Un rival que no lo dejó jugar cómodo y que tiene jugadores peligrosos para atacar. Tal vez faltó un poco de atrevimiento individual, quizá por momentos se abusó de la salida larga y hasta el ataque pudo haberse tornado lento y previsible. Seguramente, mejorando algo de todo esto, se podría haber estado más cerca del triunfo. Pero también es cierto y no es poco, que Defensores estuvo a la altura de un equipo armado para pelear el ascenso, de muy buenos jugadores y con una idea clara de juego. Ese esfuerzo futbolístico, no parece poca cosa. Es de esos puntos que se valora un poco también por la dimensión del rival.
  Es cierto que el granate pudo haberlo ganado si acertaba alguna de las situaciones que tuvo en los pies de Coronel, Ramírez o Castro. Pero también es cierto, que lo pudo haber perdido de no ser por un par de tapadas de Dobboletta o la desafortunada definición de Compagnucci después de un rebote del arquero. Los dos querían el triunfo, pero ninguno quería pagar el precio de la derrota. De antemano, los dos saben que un empate en este partido no es mal negocio. En el planteo y en el desarrollo del juego, más allá de los deseos, ese respeto jugó también su papel y fue el que le puso la cuota de moderación a la búsqueda, el que no permitió que ninguno de los dos sea superior a su rival. Defensores tuvo casi siempre la iniciativa y la pelota en la salida, pero el trámite fue equilibrado, y el empate final, un acto de justicia.

Defensores: Dobboletta; Torrent, Zules, Mignaco, Mantia; Saucedo, Capurro; F. Coronel (De Souza), Ramírez (Bonetto), Nouet; Castro (M. Coronel).
Alvarado: Beltramella; Corti, Jorge, Martínez, Ponce; Compagnucci, Luengo, Gáspari, Molina (Santos); Escott (Ceballos), Susvielles.

Arbitro: Sebastián Ranciglio (Casilda).

Foto: Defensores de Belgrano.
  

Deja una respuesta