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Mauricio Dayub contó cómo nació «El Equilibrista», la obra consagrada que llega este viernes a Villa Ramallo

Con más de 500 mil espectadores, 900 funciones y presentaciones en siete países, «El Equilibrista» se convirtió en uno de los grandes fenómenos teatrales de los últimos años. Este viernes llegará por primera vez al Auditorio Libertador de Villa Ramallo y, en la previa, su protagonista, Mauricio Dayub, pasó por los micrófonos de Radio Meta para hablar de una obra profundamente personal, cuyo origen se remonta a un viaje inesperado que cambió para siempre la historia de su familia.

«El Equilibrista es muchas cosas. Es un espectáculo que despierta algo muy profundo en la gente. Estamos viviendo un mundo muy frío, muy distante, y la obra les llega al corazón, les toca una fibra íntima. Yo vuelvo de cada ciudad preguntándome qué misterio tiene este espectáculo que logra cautivar tanto a los espectadores.»

Dayub reveló que la historia nació casi por casualidad, durante un viaje para filmar una película en la ex Yugoslavia. «La esencia de ‘El Equilibrista’ es un secreto que mi abuela ocultaba y que yo descubrí de casualidad. Estaba en Yugoslavia filmando una película y, como llovía, no pudieron grabar las escenas exteriores. Me dieron dos días libres y decidí ir al pueblo donde habían nacido mi mamá y mis abuelos, en Italia.»

A pesar de que su abuela le insistió en que no fuera porque ya no quedaban familiares y ni siquiera recordaba la dirección, decidió emprender el viaje. «No hablaba italiano. Solamente sabía el apellido de mis abuelos y que mi mamá recordaba una calle con un campanario. Fui preguntando casa por casa hasta que alguien reconoció el apellido. Hicieron unas llamadas y apareció un hombre que me dijo: ‘Argentino… ¿Maradona?’. Me subí al auto y me llevó hasta una casa.»

Allí descubrió una verdad que nadie en su familia conocía. «Cuando llegué me dijeron que habían ido a buscar a la hermana de mi abuela, que estaba en misa. Yo pensé que estaban equivocados, porque mi abuela siempre me había dicho que no quedaban familiares. Pero cuando esa mujer entró corriendo y me abrazó, empecé a ver en los rostros de todos ellos el mismo parecido que tenían mis tíos argentinos. Ahí entendí que estaba con mi familia.»

Ese encuentro fue el punto de partida de la obra. «En ese momento me enteré del secreto que comparto con el espectador y que terminó siendo el corazón de ‘El Equilibrista’. También le dio el nombre a la obra por una frase que decía mi abuelo: ‘El mundo es de los que se animan a perder el equilibrio’.»

Con el paso de los años, aquella historia íntima terminó transformándose en un fenómeno teatral. «Esa gente estaba cambiando la vida de mi familia sin saberlo. También la mía. Y, si voy más lejos, estaba generando este éxito extraordinario que ya lleva más de 500.000 espectadores. Muchas personas salen emocionadas del teatro y se animan a perder el equilibrio, a tomar decisiones importantes para su vida.»

Dayub aseguró que cada función sigue siendo diferente y que el contacto con el público también fue transformando su manera de actuar. «Aprendí un estado que ningún maestro me podría haber enseñado. Ya no hago la obra para todos, trato de contarle la historia a cada espectador de manera individual. Después, cuando salgo al hall, la gente me dice: ‘Usted me habló de mi familia’, ‘Usted me habló a mí’. Eso me lo dio la repetición de esta historia que también cambió mi propia vida.»

El actor confesó que nunca imaginó el impacto que tendría el espectáculo. «Yo creía que estaba construyendo esta obra para darme un gusto personal, para aportar un granito de arena al teatro argentino. Y terminó significando algo fundamental para mí y para más de 500.000 espectadores que ya la vieron.»

Finalmente, invitó al público de Ramallo a vivir la experiencia con una promesa poco habitual. «Estrené con una estrategia muy simple: teatro con garantía. Si de verdad la obra no les gusta, los espero a la salida y les devuelvo el dinero de la entrada.»

«El Equilibrista» se presentará este viernes en el Auditorio Libertador de Villa Ramallo, en una función que promete emocionar al público con una historia real sobre la familia, los afectos, las casualidades de la vida y el valor de animarse, alguna vez, a perder el equilibrio.

Fotos: diario Clarín.