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Ludmila Cervella: “En este último tiempo las familias han apostado  muchísimo a los espacios de arte”

La directora del Estudio Tinkuy lleva casi una década enseñando danzas y en contacto con la cultura de Ramallo. Esa experiencia le permitió ver todo el proceso donde cada vez más niños y niñas eligen alguna actividad artística para aprender y compartir en el tiempo libre.  

El espacio que dirige funciona en Irigoyen 189 (esquina Sarmiento), de Villa Ramallo. Se enseña folclore, zumba, flamenco, yoga, danzas contemporáneas, entre otros ritmos, sin límite de edad. “Es un lugar donde nos encontramos para compartir, estar con lo que soñamos, lo que amamos, esas es la idea, tener ese espacio de pertenencia para poder compartir lo que queremos”, dijo en la entrevista con radio Meta.

En la entrevista con radio Meta analizó la evolución de la disciplina en Ramallo. “En este último tiempo las familias han apostado  muchísimo a los espacios de arte. Hay un montón de niños y niñas que no les gusta el deporte y encuentran la salida en el arte, la música, la danza…”, explicó.

Y agregó: “Se está entendiendo que, con el apoyo de la familia de cada uno, se puede sostener en el tiempo. Antes era muy difícil, iban y venían, elegían una cosa, otra… y nosotros sostenerlo en el tiempo, pagar alquiler, los profes, era muy difícil; había que tener otro trabajo paralelo para sostenerlo. Hoy te puedo decir que se puede vivir de ésto, trabajando muchísimo, buscando alternativas nuevas, estudiando, abriendo puertas para que todo lo que se demanda se pueda solucionar”.

Tinkuy trasciende lo artístico. “hay un montón de temas que se hablan en el espacio, se trabajan, que no tienen que ver con el conocimiento de una danza o de algún rama, sino también tratamos un montón de temas que eso se ve a lo largo del tiempo, porque el padre es agradecido y el niño vuelve”.

El fin de semana pasado organizaron una muestra que tuvieron que desdoblar por la gran cantidad de niños y familias (500) que se acercaron a la sala del Auditorio Libertador, en la que se expresaron a través de un nuevo estilo como es la batalla. “Se está usando últimamente en distintos estudios de danza”.

Ludmila valoró la posibilidad de que los niños se expresen libremente. “Con este tema del tik tok cambió la forma de expresarse en los chicos. La idea del espacio es sacarlos de eso, por ahí son gestos y cosas que no entienden lo que dice la música, lo que trabajamos es que entiendan lo que están haciendo, lo que están expresando, a veces copian de algún adulto  y no sabe lo que están diciendo, buscamos que expresen lo que les pasa y no lo que copian”

También opinó sobre la competencias dentro de su actividad. “No soy muy participe porque no me gusta lo que se genera, ni en las familias ni en los niños, la rama nuestra  de la danza va por otro lado que no es la competencia, se pueden lograr un montón de cosas y no por el premio, a mi no me sirve la medalla porque no me hace mejor que nadie, esto de compartir, intercambiar, me suma mas como profesional y como persona que tener un trofeo”.

Y no es solo para niñas. “Hubo varios niños que se sumaron, se superponen los horarios con los de fútbol, pero no sabes la cantidad que se sumaron y lo que bailan!…  Eso habla bien de las familias, porque se rompen los esquemas, va a fútbol pero también a baile”…“Las chicas valoran un montón compartir clase con un varón porque tienen una habilidad completamente distinta a la nuestra, en lo motriz, que es buenísimo”.

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