El Juego de la Vida

La mejor protagonista de su propia historia.

Pilar Lourenco posee una personalidad que se fue diversificando a través de los años, pasó de ser una adolescente en busca de exteriorizar a través de algunas clases de teatro, a ser la actriz de sus propias obras, pasó de imaginar cómo sería si ella eligiera el tema a exponer, a ser la escritora, pasó de imaginar a tener un lugar más chico y contenedor para el público, a inaugurar su propia sala para 50 espectadores, en una casa antigua remodelada y acondicionada… Su propia casa.

Siempre su meta fue la de soñar, soñar en grande para de a poco poder ir cumpliéndolos, es una mujer que se reinventa a cada paso, que no deja de mostrar su dolor, su camino trágico, pero también su voluntad… Voluntad para probarle a su difunto esposo que siguió adelante, que se superó, que está feliz con su presente, que va por más… Siempre por más, pensando principalmente en sus bellos hijos.
La historia de Pilar en este ambiente comienza en sexto grado, cuando en una visita al teatro de San Nicolás vio la obra; La Casa de Bernarda Alba, ahí se enteró de que se podía trabajar de eso, que existía el teatro, maravillada como todo chico solo fue una experiencia más.
A los 23 años estando en Bs As, mientras estudiaba publicidad, decidió tomar clases, pero como reconoce ella, solo eran para desahogarse y sacar los traumas, sintiendo que realmente lo hacía mal. Sin embargo había algo con respecto a “ese escenario” que la llevó a que probara una vez más mientras vivía en la ciudad de Junín, ahí pudo ver algo que no había reconocido hasta entonces, así que vuelve a Bs. As, se anotó en el Conservatorio de Teatro y a la vez empezó clases con Claudio Quinteros, sabiendo que su futuro indudablemente iba por ahí.
La autogestión, el armado de espacios, iluminación, vestuarios dramaturgia y producción de obra fueron sus puntales para su especialización final. Enamorada y con su primera hija en camino, decidió regresar a su Ramallo natal y traer a su “chico citadino” a un lugar completamente diferente. Ardin (jardín sin j, como dice su tatuaje) estaba obnubilado por poder continuar con la pasión de la jardinería, en un gran patio y olvidarse de ese balcón con riesgo de caída por tantas macetas.
Trabajando ya en el centro de comercio, vinieron las primeras obras, entre las que se encuentra “Sector.O.P” como una de sus preferidas, buscando un espacio donde el espectador sintiera la obra, que se incomodara, que la sufrieran o entendieran, el galpón del ferrocarril fue su mejor opción. Cuando habla de esta obra; siente la perdida de una de las actrices, como la de su marido y en contracara el nacimiento del hijo de una sus compañeras, sin dudas la vida y la muerte cargó las energías de “Sector O.P” para hoy sentirla como la obra que más significado tuvo para ella y sus compañeros.
En agosto del 2018 inaugura el Teatro Independiente de Ramallo… Su teatro. Comenzó presentando sus obras, para luego traer de otros teatros independientes, como así también algún que otro acústico. Los talleres para adultos y adolescentes incluía la lista de actividades.
Sus primeras obras hablaban de la muerte, reconociéndome que sin dudas escribía sobre lo que poseía en su interior. Ahora escribe sobre amor y el desamor, siendo este último estado, la base principal de la obra que el 28 de este mes estrenara al aire libre, y valga redundancia se llamará; “Desamor”
Definiéndose como; hija, madre, viuda, directora, dramaturga, fanática del teatro de lo absurdo, ¡¡Pilar Lourenco sin dudas es la mejor protagonista de su propia historia!!
Ganó un regional en esta disciplina, como así también, siente que arruino una obra de Griselda Gambaro, tuvo buenas y malas, pero siempre apostando a lo diferente y siendo leal a sus propios sentimientos.
Por: María Gancio.

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