La leona y el perico
Por Fernando Latrille
Durante el gobierno de María Eugenia Vidal el endeudamiento pasó de 5.420 millones a 9.134 millones de dólares. El salto representó un incremento del 68% de la deuda externa en moneda extranjera durante el Gobierno de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires.
El impacto quedó expuesto en el presupuesto del año 2019, en el que los pagos de intereses aumentaron un 122% respecto a 2015. Mientras se llevaban adelante ajustes en diversas áreas fundamentales de la provincia de Buenos Aires. Reducción del 9% en salud, de un 25% en seguridad y un 19% en educación.
Pero en El Paraíso de Vidal y los suyos, nada parecía importar. Porque nadie se enteraba tras el blindaje mediático del brutal ajuste que la “leona” llevaba adelante cuando fue recibida con mucho amor en esa localidad. Incluso, la hoy funcionaria de Desarrollo Humano, Soledad Agotegaray, posaba junto a la Gobernadora en una foto mientras sostenía una leona de peluche con ojos desorbitados.

La composición del endeudamiento contraído por Vidal generaba obligaciones para el periodo 2020-2023 que ascendían en promedio a 1.400 millones de dólares por año. Equivalía a toda la inversión en obra pública y al total de la inversión presupuestada en materia de salud para hacer frente a la pandemia.
Fue la reestructuración exitosa llevada adelante por el gobernador Axel Kicillof, con una adhesión del 98% de los bonistas, lo que logró un alivio financiero de más de 4.600 millones de dólares hasta 2027, donde se triplicaron los plazos de repago.
La infografía presentada por el ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo López, en la Cámara de Diputados el lunes 29 de noviembre, es una muestra fiel de que desde 2017 hasta 2019, las partidas que más crecieron fueron los servicios de deuda en detrimento de los servicios sociales y de seguridad.

El proceso de endeudamiento del gobierno de María Eugenia Vidal impactó fuertemente sobre las arcas del Estado provincial. Sufrió mucho más con las fuertes devaluaciones del peso en los años 2018-2019. Como sabemos, la provincia de Buenos Aires recauda y recibe recursos en moneda local, por lo tanto el peso de los servicios de deuda sobre el presupuesto provincial creció muchísimo hacia los años 2018 y 2019 afectando la capacidad de acción del Estado provincial y su capacidad de poder atender las necesidades de los bonaerenses.
Esa cantidad de recursos que debieron ser destinados esos años a los pagos de deuda afectó terriblemente a los municipios que no contaban con la suficiente asistencia del gobierno provincial para atender las necesidades en los distritos, ni llevar adelante importantes obras de infraestructura, debido al recorte de partidas en diversas áreas.
Pocos días después de haber asumido, el intendente cambiemita Gustavo Perie llamó a una conferencia de prensa donde anunció que el municipio se encontraba endeudado. Pintó todo un panorama, que llegada luego la rendición de cuentas de 2020, no pudo sostener más. La situación económica financiera del municipio que recibió contaba con un haber disponible de más de 42 millones de pesos. Fondos disponibles, porque su antecesor había pagado aguinaldo y salarios de diciembre de 2019. También contó con un recurso entrante por parte de las empresas grandes contribuyentes por el pago de Tasa de Inspección por Seguridad e Higiene (TISH).
El argumento de que no contaban con recursos se contradecía con la acción de colocar en el Banco Provincia- el 5 de marzo-, veinte millones de pesos. A la cueva del perico iban esos fondos, que hizo que se retrasara así la obra del camino Maiztegui, realizada con fondos nacionales que habían llegado, pero fueron guardados. Hoy el camino presenta baches, y la falta de luz a la entrada la ruta 9, es una verdadera cueva del perico.
Decretada la pandemia, el gobierno local llevó adelante una política recesiva. Le permitió a la empresa Siderar tributar menos, cuando aceptó el artilugio empresarial de declarar menos trabajadores en planta. Así, más de tres millones menos tributaron en concepto de TISH en mayo, junio y julio de 2020. Siendo beneficiada en más de nueve millones de pesos durante ese lapso, por el intendente de Rocca, Gustavo Perié.
La TISH, para grandes empresas como Ternium-Siderar, se calcula según lo marca la ordenanza impositiva, por una parte del sueldo del personal-sumados complementos y bonificaciones remunerativas-, de la Municipalidad de Ramallo clase I, multiplicado la cantidad de personal de la empresa. Ese porcentaje del sueldo, el intendente radical Ariel Santalla, lo fue haciendo más progresivo para que la empresa tribute más.
Con la clara lógica de que pague más el que más tiene, Ariel Santalla fue haciendo crecer esa parte del salario que en la Fiscal Impositiva 2007 se fijaba en una trece avas partes (1/13), pasando en 2011, a una sexta avas partes (1//6). Ternium-Siderar fue pagando mucho más, si bien existieron fuertes discusiones y presiones al gobierno radical, no realizó en aquellos años ninguna objeción ante el poder judicial.
Recién fue con el macrismo, cuando la empresa de la transnacional luxemburguesa del grupo Techint que comanda Paolo Rocca ubicada en Ramallo, Ternium-Siderar, sabiendo que el poder judicial respondía al poder real, cuando objetó la TISH ante el juzgado Contencioso Administrativo 1 de San Nicolás en 2016, donde pretende pagar chauchas y palitos. De lograrlo, haría inviable al municipio. La jueza María Isabel Fulgheri todavía no resolvió el asunto.
Pero el intendente Perié, lejos de dar una clara explicación del tema, prefirió decir-y aún sostiene la falacia en los medios-, que el problema de la demanda judicial tiene que ver con que el gobierno peronista de Poletti no supo construir la buena relación con la empresa que él pudo lograr. La buena relación con la empresa es haberle permitido declarar menos empleados durante la pandemia, como si esos empelados no estarían registrados. Así la empresa de Rocca se ahorró millones que le permitía luego hacer beneficencia s través de donaciones.
En ese mismo momento, donde en 2020 el gobierno local del intendente Gustavo Perie tejía una política tributaria regresiva o recesiva- permitiéndole a la empresa pagar menos-, se llevaba adelante la rescisión del contrato con la empresa constructora del centro universitario en Ramallo, donde por primera vez en la historia de nuestro partido iba albergar las distintas carreras que el intendente peronista Mauro Poletti, hizo posible que se dicten carreras en forma libre y gratuita.
Es válido pensar y asociar. Si durante el gobierno de la “leona”, se llevaron adelante brutales ajustes porque la partida que más crecía era el pago de la deuda contraída ¿cómo fue posible que el gobierno peronista de Poletti que no contaba con mayores recursos provinciales y nacionales, llevara adelante una inversión en educación? Fue posible porque existió voluntad política de hacerlo a pesar de las políticas recesivas de Vidal y Macri. Eso era gestionar ante adversidades.
¿Por qué el perico (Perié) que no sufre los ajustes de la leona ni de Macri y cuenta con mayores recursos provinciales y nacionales, no fue por más ampliando la oferta de carreras universitarias para Ramallo y terminando el centro universitario para que todas ellas funcionen en ese muy buen pensado lugar? Porque no tiene voluntad política. Su formación técnica pro empresarial, le hace pensar que todo lo Estatal es deficiente.
¿Si el gobierno de Poletti pudo asfaltar uno de los barrios más abandonados de Villa Ramallo como lo fue el barrio Fonavi y lo hizo con personal municipal, como también se llevaban adelante otro tipo de obras elementales de servicios básicos, por qué el perico no pudo mostrar esa eficiencia contando con más recursos tanto del gobierno provincial y nacional? Porque ha tejido toda una política económica recesiva.
No alcanza con la importante obra de intervención sobre el paseo de la estación en Villa Ramallo, ni con la foto de la obra de Paseo Los Olivos. Puede quedar muy bien en las publinotas de los medios, pero lo real es que el asfalto deteriorado levantado, quedó convertido en un gran colchón de tierra que hay que transitar hasta llegar a la obra.
La política recesiva que lleva adelante el intendente Gustavo Perie, jamás la hubiera aplicado su antecesor -dentro de su espacio partidario-, el radical Ariel Santalla. Fue él, quien buscando que el presupuesto de Ramallo tenga un equivalente similar casi a la mitad de lo que recibía en coparticipación, incrementó progresivamente la TISH. Cuando hablé con Santalla al enterarme de la objeción judicial de Ternium-Siderar, no dudó en expresarme que le parecía un disparate lo que planteaba la empresa. Me dijo que si la empresa no estaba conforme con lo que debía tributar había que preguntarse si no era momento que tributen por ingresos brutos. Donde pagaría más.
La política recesiva desplegada por Gustavo Perié, continuará su rumbo. Estiró las paritarias todo lo que pudo con los trabajadores municipales. El aumento del salario de los empleados- entre ellos el de clase I-, repercute en la TISH de las grandes empresas contribuyentes, que se han visto beneficiadas con Perié que les ha dejado la tasa prácticamente congelada. El partido de Ramallo, el comercio que se vio afectado en la pandemia, podría recuperarse si se inyectaran mayores recursos hacia los trabajadores municipales ya que éstos lo volcarían a su vez en el mercado interno, en el comercio de Ramallo, que se vería beneficiado si contara con un intendente que no llevara una política recesiva como lo hace Perié.
Pensar en cambiar la Ordenanza Fiscal Impositiva es urgente. Mientras los tres concejales radicales armaron bloque propio, por asuntos personales y política chica, deberían buscar el válido argumento para oponerse a la política tributaria regresiva que teje Perié. Para eso podrían utilizar el comité y hablar con Santalla, para que pueda instruirlos y pensar en cómo mejorar los ingresos del municipio para que esos mayores recursos le permitan mejorar la calidad de vida a los ramallenses.
Si el ex intendente Santalla, pudo ganar varias elecciones, pudo expandir la zona costera, fue porque tuvo más recursos. Al mismo tiempo que le tocó gobernar en los mejores años del kirchnerismo, donde con Néstor Kirchner primero, y con Cristina Fernández después, permitió el crecimiento del parque industrial debido a la política de industrialización llevada adelante, y la mejora de la calidad de vida con la ampliación de derechos.
La posibilidad de que Ramallo se transforme verdaderamente, es contar en los próximos con un dirigente que piense seriamente en cómo hacer para que Ramallo tenga mayores recursos. De no hacerlo, se seguirá con el verso del perico; “muchos trabajadores”, “el Estado no lo puede todo”, cuando el verdadero y real desafío, es diseñar una política tributaria progresiva que permita cubrir gran parte de la necesidades de nuestro partido. A diferencia de ello, de esa necesidad cada vez más urgente para nuestro distrito, el perico lleva adelante una política regresiva y recesiva que repercute negativamente en nuestro distrito.
