Jugadora de Matienzo recibió fuerte golpe, pero no había médico y la ambulancia tardó cerca de media hora en llegar
Este domingo, durante el desarrollo del partido de fútbol femenino entre El Fortín y el conjunto de Ramallo, María «Mimi» Córdoba, arquera del equipo nicoleño, golpeó a la altura del pecho a Luciana Aimar; producto del impacto, la delantera cayó, quedó tendida en el piso y con dificultades para respirar. Al ver que no se recuperaba, se decidió llamar al servicio médico que, según diferentes testigos, tardó entre 25 y 30 minutos en llegar. El fútbol femenino juega sin médico, por lo que tampoco había un profesional que la asistiera.
La jugadora de Matienzo fue trasladada al Hospital San Felipe y, después de algunas horas de internación, logró restablecerse y regresó a su casa.
El partido no se reanudo porque las compañeras de Ibarra le expresaron al árbitro que no estaban en condiciones emocionales de seguirlo y se retiraron del campo de juego. Independientemente de lo que resuelva el Tribunal de Penas, después de lo ocurrido, habrá que revisar si se puede seguir jugando sin médicos y ambulancias en las canchas.
Foto: gentileza Deporte en Foco.


