Juan Spinetto: “Hay que dimensionar la gravedad de terminar  en un penal, sin antecedentes, sin procesamiento y sin pruebas”

El docente de Ramallo, que fue detenido cuando regresaba a su casa en Buenos Aires tras haber participado de la protesta contra la Ley Bases, recuperó este miércoles la libertad. En el contacto con radio Meta, brindó detalles sobre lo sucedido el día de la aprensión, su participación en la jornada de lucha, los días de encierro y envió un mensaje especial para le gente de Ramallo. “Toda la comunidad sé que se movió un montón, por eso quería agradecerles de corazón, porque fue clave para que esté en libertad».

Juan Spinetto fue entrevistado este miércoles por “Tato” Cervella y Leo Terzi en radio Meta. “Primero quería hablar con ustedes y con toda la comunidad, dejarle la tranquilidad que estoy muy bien, a pesar de lo vivido no me paso nada, agradecerles enormemente todo lo que hicieron, sé que se movilizó mucha gente, sé que mucha gente me apoya, y más allá de cualquier tipo de diferencia, somos una comunidad muy chica, donde todos nos conocemos,  estoy convencido que a nadie se le cruzó por la cabeza que yo soy un terrorista como me tildaron”.

Juan es docente en varias escuelas de la ciudad de Buenos Aires  y milita en dos sindicatos. “Ese día decidí ir a manifestarme en contra de la Ley Bases en el acto que había convocado la CGT, Ctera y demás centrales sindicales a la plaza. Cuando termina ese acto, decidí quedarme,  porque entendí que era importante poner el cuerpo para que esta ley no se apruebe y recorte derechos de todos todas las argentinas. En algún momento la situación se empezó a desmadrar, como a 200 metros de donde yo estaba, empecé a retroceder, ya a desconcentrar,  yéndome para mi casa, caminé |10, 12 cuadras, fui uno de los detenidos en la avenida 9 de Julio por la Policía de la Ciudad que emprendió una cacería humana, a mí me acorralaron entre dos o tres motos, me pegaron en la cabeza y me encintaron”.

El derecho a protestar. “Nosotros simplemente queríamos marcar nuestro desacuerdo, vivimos en una democracia hace 40 años, yo como docente de Formación Ética Ciudadana, Educación Cívica, Derecho,  Introducción al Derecho, lo que siempre les enseño a mis estudiantes, es que la democracia no se agota con el derecho al voto, la participación es muy importante, porque entre que uno vota y vuelve a votar de mínima pasan dos años y en el medio uno tiene que tener poder decidir, sobre todo cuando no se cumplen los pactos electorales, cuando los políticos dicen una cosa y hacen otra”.

A Juan lo detienen en la avenida 9 de julio, lo golpean, después de una hora lo llevan al Centro de Monitoreo que está en la zona del obelisco donde permaneció otro rato largo con otros compañeros en el patrullero, y finalmente lo trasladaron a la Alcaldía 4 de Barracas. Después de pasar otro rato largo esposado en auto de la policía sin poder ir al baño ni recibir alguna asistencia médica, pudieron ingresar, pero, como no había lugar dentro de los calabozos y para no mezclarlos con los que estaban ahí detenidos,  “ la Policía de la Ciudad decide alojarnos en el patio, en invierno, esposados… dormimos en el patio de cemento, en el piso, esposados, sin tener contacto con nuestros familiares, sin ir al baño, hasta que recién a las 10 de la mañana por lo menos empieza a ser un trato más digno, no sacan las esposas, nos traen comida y nos permiten hablar con nuestros abogados”.

La agresión. “A mí me detienen entre dos policías que me pisan, me pegan en la cabeza dos o tres  bastonazos, no ofrecí la más mínima resistencia, pensé que me mataban, me entregué mansamente, a partir de ahí me precintan, me sientan al costado  de la 9 de julio con el resto de los detenidos esperando el traslado mientras seguían buscando gente”.

El maltrato no terminó en la calle o el patrullero. Mientras estuvo detenido, “el trato fue totalmente  inhumano, lo único que hubo fue constancias de médicos legistas para constatar las heridas y marcas que teníamos para resguardarse ellos. Tuve que pedir más de 15 veces por un compañero que tenía postas de bala en una pierna, que la policía después de pegarle esos disparos, le pegó con el bastón en la misma herida, se llama Nicolás Mayorga”. También dijo que a Juan Pablo Colombo, “uno de los policías le pegaba con su puño en la cara y una de las cosas por la que lo imputan es que le pegó en la mano al policía”.

Spinetto suele participar de estas actividades de manera pacífica. “Nunca en mi vida había vivido algo así, en mis 44 años no tenía ningún antecedente policial y jamás pensé que, a 40 años de democracia, participar en una marcha me podía traer este tipo consecuencias”. Aunque recuperó la libertad, la felicidad no fue completa. “Me fui muy angustiado porque quedaron tres compañeros adentro, es un sabor amargo lo que estoy viviendo, esperaba que nos liberen a todos”

La insólita calificación de “terroristas” utilizada por el Gobierno nacional para definir a los manifestantes detenidos. “La inmensa mayoría nos fuimos a manifestar en contra de lo que se estaba tratando en el Senado de la Nación, y pasa lo que pasa siempre, que a veces hay infiltrados, personas que entienden que otros métodos son mas eficaces que la protesta pacífica y saben que pueden tener consecuencias, pero la realidad es que pasó todo eso y después salieron a una cacería para buscar chivos expiatorios, de hecho fíjate que dentro de todos los detenidos había vendedores ambulantes que fueron a hacer un mango, había una señora que vendía empanadas que fue detenida ella, su hijo y nieta, había un parrillero,  gente en situación de calle que transitaba por ahí, había estudiantes, yo , artistas callejeres, éramos muy diferentes, detenidos en distintos lugares y no nos conocíamos entre sí. O sea, imposible imaginar, todo esto que arranca con un tuit del presidente tildándonos de terroristas, cómo podía terminar, yo estoy preocupado y en cierto sentido asustado por lo que puede pasar de acá en adelante con respecto a estas situaciones”.

Volvió a agradecer a Ramallo. “Toda la comunidad sé que se movió un montón, por eso quería agradecerles de corazón, porque fue clave para que esté en libertad, que demuestren el cariño y afecto que me tienen  para poder conseguir la libertad”.

Reivindicó al Estado. “En esta época donde tanto se critica al Estado, yo quiero reivindicar a los organismos que me  asistieron, acompañaron, a mí y a mis compañeros y  compañeras detenido durante este proceso, porque enseguida entendieron que era un armado judicial y realmente es muy grave que existan, que en democracia te armen causas”. En esa línea, “tomé la decisión de, pudiendo pagar un abogado, tener un defensa oficial, porque entendía la injustica de la situación y que de alguna manera, mínimamente, el Estado debía responder por esto, por eso elegí que Fernanda Plazas, que es una defensora oficial excelente técnicamente, que tuvo un paso previo por el Cels, me acompañara en este proceso y lograra mi excarcelación”.

Una reflexión final sobre la gravedad de lo sucedido. “Hay que dimensionar la gravedad de terminar  en un penal, sin antecedentes, sin procesamiento y sin pruebas. Esto es una marca que me va a acompañar por años y que voy a pelear para tratar de borrarla, porque es realmente muy grave y es una tendencia nueva que se viene, ante cualquier cosa te mandan directo a un penal, tiene  que ver con un disciplinamiento”.

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