Jorge Puchet, 40 años de ferroviario…
En el Día del Ferroviario, el único empleado oriundo de Ramallo que trabaja actualmente en nuestra estación, fue entrevistado por radio Meta, donde recordó su ingreso a principios de los años ´80.
“Antes se hacían todos los trámites en Buenos Aires para entrar al ferrocarril, pero el hijo del ferroviario tenia prioridad, en ese momento. Fui haciendo el trámite, había que hacer la revisación médica en Buenos Aires, trabajaba una semana, plantaba camotes acá, y la otra semana me iba a Buenos Aires a hacer los trámites, y entré acá en Ramallo”.
Un repaso por su historia dentro del ferrocarril. “Casi siempre fui haciendo lo mismo. Lo último que hice, como escalando, fui auxiliar de estación, el que vendía el boleto. Pero empecé como guardabarrera, cambista y auxiliar de estación. Después de la privatización, pasé a ser auxiliar de tráfico hasta mayo del año pasado. Hoy es más simple ser guardabarrera, no se maneja manual, sino con un sensor de movimiento, la bajas con un botón a la barrera”.
Una anécdota que lo define en cuerpo y alma. “Yo vivía en El Paraíso y trabajaba en Ramallo. El 1 de mayo salgo a las 13 de la estación, de mi trabajo, llovía, me pongo el sobretodo y me voy caminando por la vía a El Paraíso, pero en un momento como estaba tan impregnado de agua lo tuve que abandonar en una alcantarilla y continué así hasta mi casa. No faltaba a trabajar, nunca falté, para mí es lo prioritario, por eso soy ferroviario”.
Cuatroetps. La primera etapa se recibían fardos para Iommi y tomates para la Inca. Había pasajeros, pero la carga también trabajaba. Después quedaron los pasajeros solos, y después vino la privatización. Ahora, a partir de mayo el Estado está otra vez con trenes de pasajero, han traído bancos que dicen Trenes Argentinos, creo que la etapa de lo privado va a dejar de ser en un corto tiempo”.
“Me gusta ser ferroviario”. Tuvo oportunidades de hacer otro trabajo, pero “el ferrocarril para mí es todo”.

