Después de un año y medio dirigiendo Agropecuario de Carlos Casares en la B Nacional y otros dos en Independiente Rivadavia de Mendoza en la misma categoría, al técnico de Ramallo le toca descansar. Mientras disfruta del tiempo libre con su familia y amigos, espera con tranquilidad los nuevos desafíos.
Con el conjunto casarense estuvo a un partido de jugar la final en 2023; y este año, después de un buen arranque, una seguidilla de malos resultados interrumpieron el proceso. “Había un desgaste, los resultados no fueron los que uno esperaba, a mí ya me estaba costando la adaptación al lugar, hay un muy buen grupo de jugadores, Bernardo (Grobocopatel) ya estaba preocupado, porque la realidad es que habíamos armado un plantel para pelear más arriba, y más allá que en el análisis que uno hace deberíamos haber ganado algunos partidos más, ya al final el equipo perdió confianza y decidimos de común acuerdo terminar el vínculo, y gracias a Dios terminamos bien con todas las partes y son cosas que en el fútbol pasan”.

El presente. “Hoy estoy tratando de hacer las cosas que no puedo hacer cuando estoy en un club. Cuando llegué (a Ramallo) estaba demasiado acelerado de querer hacer todo, ahora estoy más tranquilo, disfrutando la familia, de mis amigos, pero ya esperando alguna novedad, más allá que no estoy desesperado”.
Sobre los nuevos desafíos, agregó: “La prioridad es no bajar de la categoría, hemos hecho buenas campañas en la B Nacional, creemos que por ahora bajar de categoría no”. No descarta salir del país. “Está dentro de las posibilidades; si la parte económica y profesional da lo que uno más o menos aspira, puede ser tentador ir”.
Gabriel Gómez arrancó dirigiendo las Divisiones Inferiores, después pasó por la Primera Local, Argentino B, Argentino A, hasta llegar a la Primera Nacional. Son 20 años de carrera que se gestaron con esfuerzo y trabajo. “Nos respetan como cuerpo técnico, tengo muy buena relación con todos los entrenadores, hay buenas valoraciones sobre nosotros, más que nada en lo personal. Como entrenador, cada uno tiene un estilo, todos ganamos, perdemos y empatamos, por momentos te va bien, por momentos mal, los más importante es que nos tienen catalogados como buena gente, como honestos, que nos manejamos bien dentro del futbol; pero sí, siento que nos respetan y estamos entro de un grupo de entrenadores que trabaja honestamente y nos manejamos lo mejor posible dentro de este ambiente que no es fácil”.

Quedan sueños por cumplir. “Me gustaría dirigir Primera, es un sueño, y me gustaría lograr un ascenso de la B Nacional a Primera; está siempre latente eso, el día que me falte eso, es porque no tengo que dirigir más”.
La Selección Argentina y su colega Lionel Scaloni. “Un entrenador que nos ha cerrado la boca a todos los que opinamos de fútbol, porque en un primer momento pensábamos que no tenía experiencia…” Y sin embargo, “hizo un manejo de grupo muy bueno, gestionó muy bien, porque el entrenador de Selección es más gestionador que entrenador, y lo ha hecho muy bien”. Otro atributo del entrenador es “cuando hace los cambios, muy pocas veces le ha errado. Leer bien el juego y hacer los cambios correctos es una parte importante”.
Y los jugadores. “A mí, lo que me llena de orgullo, es como se mueren por jugar en la selección”. Lo ejemplificó con Messi cuando salió lesionado y lloraba en el banco de suplentes. “Un tipo consagrado, económicamente salvado, el mejor del mundo, sentía que no podía estar con los compañeros. Si Messi hace eso, los demás van encaminados detrás”. “Todos los jugadores están en la misma sintonía, es muy admirable”.

