fiplasto – nestor samman: no vemos una agenda industrial
La histórica fábrica de Ramallo está nuevamente con muchas dificultades económicas. El aumento de las tarifas, la caída en las ventas, la falta de financiamiento y las retenciones, son los factores que llevaron a sus dueños a tomar la decisión de suspender trabajadores.
Este viernes, el gerente de Fiplasto, Néstor Samman, fue entrevistado en RADIO META por la difícil situación económica que atraviesa la empresa que ha decidido suspender a sus trabajadores 28 días en los próximos 3 o 4 meses. Sumadas las facturas de luz y gas, pagaron el último mes 16 millones de pesos. “Tenemos un panorama donde hay una caída de ventas que se acentuó, ya venía en baja, hecho que se ve en otros sectores de la economía también; nuestro producto cayó un 30 por ciento más. A esto hay que sumarle el costo energético que nos devoró prácticamente los costos de una manera importante porque toda la matriz energética esta en dólares. Hoy, el 50 por ciento del costo de nuestro producto es energía; nunca supero el 33 por ciento”, explicó. Y continuó: “Sumado a eso, no hay financiamiento, lo que hay es con una tasa por encima del 60 por ciento, es imposible. Uno podría aceptar que el dólar nos dio mayor competitividad, nos daba un pequeño margen, pero con la última medida de las retenciones nos dejó de vuelta en rojo; ahora tampoco nos sirve exportar”.
Sobre la posibilidad de un cambio, el titular de Fiplasto no fue muy optimista: “No vemos una agenda industrial en el gobierno actual, han ganado tiempo en la gestión con el FMI como para recalcular el rumbo, pero no vemos una agenda para proteger a la persona que se la juega con su patrimonio, porque el modelo es así. Es increíble, tenemos recesión, inflación y encima las tasas te terminan de agobiar, no hay posibilidad, no van a venir industrias, pymes que puedan subsistir mucho tiempo, la financiación es el aire para las compañías que trabajan a diario con bancos que te van dando el capital para comprar madera o pagar sueldos. Es un panorama donde vamos al choque. No es un modelo que permita el desarrollo. Eso nos quita el ánimo, se batalla a diario, hace dos años que estoy esperando el segundo semestre”, sentenció.
Fiplasto ya atravesó una situación parecida el año pasado. “Esta vez es más complicada, por una situación simple: los costos financieros del año pasado eran menos de la mitad, había una leve impresión de que la recesión no era tan profunda; ahora afecta la matriz del consumo. Y porque uno ve que las grandes empresas están recalculando: antes había confianza que la situación era temporaria y ahora están saliendo a exportar toda su cadena de suministros y eso no pasaba en aquel momento. Nadie tiene stock, porque las grandes como no tienen visibilidad trabajan para el mes, no movilizan un peso, y hay procesos como el nuestro que tenés que empezar tres meses antes y entonces trabajas sin un panorama claro, sin prever cuál va a hacer tu nivel de venta. Y las grandes empresas puede ser que especulen con un juego financiero y juegan con las empresa chicas; así estamos trabajando ahora”.
¿Qué ocurriría si en enero o febrero la situación no cambia? “Nos obligaría a un nivel de acción más duro y lamentable. Hasta enero, febrero vamos, pero si no cambia estamos en dificultades serias”, cerró.

