El nene de Ramallo que recibió un trasplante de riñón evoluciona a buen ritmo en las últimas horas. Le siguen retirando medicamentos, estabilizaron la presión arterial, tiene parámetros más estables, mejoró la acidosis (acido en la sangre) y comenzaron a bajarle la dosis de sedación.
Como si todos esos avances fueran poco, este sábado se despertó, le despegaron los ojos y le sacaron el respirador artificial. Felipe respira por sus propios medios, solo le dejaron una mascarilla de soporte para pasar la noche.
Recién van 72 horas del trasplante y las complicaciones que surgieron después, por lo que debe seguir en terapia intensiva porque necesita de cuidados permanentes.
En una publicación en redes sociales, el papá de Felipe del Valle (4 años), agradeció a la comunidad de Ramallo y pidió seguir unidos en oración para que su hijo pueda superar este crítico momento.

