Aunque su estado de salud sigue siendo grave, el panorama es un poco más alentador porque le retiraron medicación y van a pasarle leche para ver cómo la asimila. El próximo paso sería comenzar a despertarlo.
El nene de 4 años que sufrió un edema pulmonar luego de ser trasplantado de riñón, continúa internado en la sala de terapia intensiva del Hospital Sor María Ludovica de la Plata, intubado y con ventilación mecánica.
Sin embargo, este viernes manifestó avances respecto a las primeras horas post intervención y esa es una buena señal para los médicos que lo atienden. Aunque fueron pequeños pasitos, lo importante es no retroceder o quedarse estancado.
A diferencia de ayer que solo estuvieron un ratito, hoy la mamá pudo quedarse a su lado y el papá permaneció una hora durante la mañana y volverá a verlo a la tarde.
Aunque Felipe está un poquito mejor, su estado sigue siendo crítico, y su familia pide que lo sigan acompañando con las oraciones.

