Enzo Luna: “Quería estar tranquilo y meterme al 100% en esto”

Enzo Nahuel Luna tuvo un gran arranque de campeonato con la camiseta de Defensores de Belgrano. En tres partidos convirtió 4 cuatro tantos y es el goleador del Torneo Federal A. Para el delantero entrerriano, haberse alejado del ritmo de Buenos Aires fue una decisión clave para reencontrarse con su mejor versión.

“Ya sabía más o menos cómo era esta categoría, sabíamos también el equipo, el grupo, que los dos partidos de local eran claves para sumar. La verdad, muy contento en lo personal, pero también en lo grupal, porque siento que las cosas se están haciendo bien y que vamos por buen camino también”, expresó en diálogo con Radio Meta.

Luna llegó a Ramallo después de pasos por Huracán, Estudiantes de Caseros y Los Andes, buscando algo más que minutos dentro de la cancha. “Más que nada quería salir un poco de lo que es Buenos Aires, Capital, mucho quilombo, por así decir, y quería estar más tranquilo también, más tranquilo yo mismo, en meterme el 100% en esto. La verdad que tampoco lo dudé mucho en venir hacia acá. Fue hablarlo, coordinar todo lo mejor posible y se dio bastante rápido”.

Esa tranquilidad fue una de las razones fundamentales para elegir Defensores. “Yo sabía que era un pueblo muy tranquilo, como Colón, y yo también me sentía así, de poder estar tranquilo y sentirme como yo mismo también”, explicó el futbolista nacido en Entre Ríos, quien además destacó su rápida adaptación al club: “La verdad que me siento muy cómodo, es un grupo bueno en lo humano y me siento muy cómodo acá en el club también”.

Sobre su llegada al Granate, Luna valoró especialmente el ambiente que encontró: “La verdad, gente de familia. El club es familia, todos se conocen con todos, hay buen ambiente. Me hace acordar mucho al club del que soy hincha en Colón, que es así, un club de barrio, que le dan importancia a todo. Es muy diferente. Yo siento que todos se conocen, hay buena onda entre todos y eso suma siempre”.

Antes de este presente, el delantero tuvo un ascenso meteórico en Huracán. “Yo llegué en el 2022 por una prueba que tuve con Beto Robles, que aprovecho para mandar un saludo porque es el que siempre me bancó, que estuvo ahí siempre conmigo y sigue estando. Fui a la prueba, quedé, empecé en cuarta, creo que habré jugado tres o cuatro partidos, y me subieron a reserva. En reserva también lo mismo, jugué dos o tres partidos. Justo estaba en una fase para clasificar y gracias a Dios me fue bien. Ahí justo habían hecho el cambio de entrenador, se había ido Kudelka y llegó Dabove, y ahí me subió él”.

Su debut en Primera División quedó grabado para siempre: “Debuté en julio del 22, contra River. Había entrado cinco minutos ahí, pero no me lo olvido más”. Y ese estreno tuvo un detalle especial: “No me olvido del debut. Me acuerdo que cuando terminó, yo soy hincha de River y lo primero que hice fue ir a saludar a Armani. También saludar a Gallardo y poco más. No tenía ese valor de pedir una camiseta”.

Después de aquel estreno, sumó continuidad en el Globo: “Después iba sumando minutos y jugué un partido de titular con Banfield, y después sumaba minutos más que nada. Todo en el 2022”.

Su historia con el fútbol tiene un dato curioso: antes de ser delantero, fue arquero. “Sí, atajaba. Hasta los 14 o 15. No me gustaba, atajaba porque decían que atajaba bien, pero siempre que podía le decía al entrenador que me deje jugar. Ahí ya no quise atajar más y empecé a jugar. Siempre me gustó”.

Ya como atacante, define su estilo con simpleza: “Yo siento que voy para adelante nomás, con más corazón que otra cosa. Siempre busco ir para adelante. Un poco eso de no dar por perdida ninguna y trabajar para ayudar al equipo”.

También reconoció que una de las claves de este gran arranque fue la preparación física: “Me hizo muy bien la pretemporada porque desde que fui a Estudiantes hasta ahora no había hecho una pretemporada completa. Cuando llegué acá tenía esas ganas de hacerla bien, sabía que lo necesitaba y la verdad que me hizo muy bien”.

Detrás del futbolista hay una historia familiar marcada por el sacrificio. “Somos cuatro varones y están mi vieja y mi viejo. Todos en Colón. Mi vieja limpia en un complejo y mi viejo es embarcado”. Sobre su padre, contó: “La última vez que lo vi fue el 31. Sale de Mar del Plata. Siempre dentro del país. Sí, es duro. Muy pocas veces puede verme”.

Sin embargo, la distancia fortaleció el vínculo y dejó enseñanzas profundas. “Sí, me sigue. Sí, hablo con él. Yo aprendí mucho de él porque cuando tuve que ir a Buenos Aires no quería saber nada, me costó mucho adaptarme. Y una vez hablando con mi mamá me dijo que me fije en mi papá, que se fue a los 17 años. Y eso me hizo un clic. Me sirvió mucho. Me cambió mucho y me hizo muy bien”.

Sobre su madre, no ahorra emoción: “Mi mamá me acompaña en todo, sufre más que yo. Siempre estuvo para todos. No puedo decirle nada, siempre está. Lo hago para devolverles algo a ellos”.

Luna también comparte su pasión con sus hermanos: “Sí, hay dos que juegan. Son más grandes, yo soy el más chico. Jugué con ellos, salimos campeones y fue muy lindo. Es algo que no me voy a olvidar”.

En su recorrido, reconoce apoyos fundamentales: “Beto Robles me ayudó mucho y me sigue bancando. Después mi familia, amigos. Tengo amigos que me bancaron mucho. Tengo dos amigas que son como hermanas. Saber que están me deja tranquilo”.

Y mientras Defensores ilusiona a su gente, Luna deja un mensaje claro para los hinchas granates: “Que confíen, que las cosas se están haciendo bien. Sabemos que la gente hace un esfuerzo para ir a la cancha y lo valoramos mucho. Que estén tranquilos, que vamos a tener algún bache capaz, pero el trabajo es muy bueno”.

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