El Juego de la Vida

Empujar el carro para sobrevivir

Olga, una mujer de 57 años, con sus dos hijos, Miguel (26) y Ana (17), sobreviven revendiendo cartón y botellas que los vecinos descartan.

Los tres residen en el barrio San Juan, cerca del cementerio, donde acopian la mercadería que el fin de semana venden a una persona que viene de San Nicolás. También recogen aluminio, bronce y cobre.
En una entrevista con RADIO META, Ana contó que su hermano lo hace desde los 12 años y que también su novio, que vive con ellos, está en la actividad.
“Es pesado, pero no nos queda otra”, apuntó la más joven de la familia. Y agregó: “Todos los días hacemos el recorrido, desde las 6 de la mañana hasta las 6, 7 de la noche. Salimos del barrio San Juan y hacemos el recorrido por la Escuela 27, atrás de las vías y en el centro”.
Unos 6 o 7 bolsones de arena cargados de cartón o botella son los que acumulan y venden por semana. “Están pagando dos pesos el kilo, cada bolsón pesa 60 o 70 kilos. “Es un trabajo honesto para nosotros que ya estamos acostumbrados a ésto”.

Olga lleva 30 años viviendo en el barrio San Juan. Aunque tiene otro ingreso, esta es la actividad de siempre. ”Cobramos una pensión mínima, con esa pago las cuentas de la casa, la garrafa, la luz, y con los cartones comemos; algo es algo, vamos tironeando…”
“Siempre anduvimos así, juntando cartón. Antes era solo aluminio, pero como el cartón empezó a valer ahí cambiamos”.
Aunque reconoce que es un trabajo exigente andar empujando el carro cargado de mercadería, no dramatiza demasiado y se queda también con lo bueno: “El cuerpo ya está acostumbrado a andar con el carro, por lo menos la gente te ve y alguna cosita te da, comida, algunos te dan 50 pesos, 100, las panaderías alguna factura”.
Olga señaló que en el último tiempo varias personas se han sumado a la actividad. “Hay mucha gente que está haciendo ésto”.

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