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La dirección del Hospital Gomendio suspendió a un médico de Pérez Millán tras una denuncia por mala atención

El director del Hospital José María Gomendio, Rubén Millán, confirmó este jueves que el nosocomio resolvió suspender por un mes a un médico de guardia de la unidad sanitaria de Pérez Millán luego de una denuncia realizada por la madre de un paciente por presunta mala atención y maltrato.

Según explicó Millán en diálogo con radio Meta, la decisión fue tomada tras una investigación interna realizada por la dirección del hospital y respetando los protocolos administrativos vigentes.

“Hubo una situación con un profesional de guardia de Pérez Millán donde se generó un problema con uno de los pacientes. Después se viralizó y se hizo pública y naturalmente nos llegó la denuncia de esta madre”, explicó.

El director sostuvo que el caso fue analizado con cautela antes de resolver la sanción. “Hacemos una investigación interna del hospital, como hacemos con todos los casos que se generan como problema, y decidimos tomar una medida”, indicó.

En ese sentido, aclaró que la determinación no fue arbitraria. “No nos guiamos por caprichos nuestros, sino que hay leyes, hay cosas escritas, protocolos para tomar la decisión de sanciones”, afirmó.

Millán detalló que el profesional realizó su descargo antes de que se resolviera la suspensión y señaló que el hospital cuenta con herramientas para actuar ante este tipo de situaciones. “Tenemos ciertas atribuciones para corregir los problemas que tenemos a veces, no solamente con profesionales médicos”, expresó.

El titular del hospital también remarcó que muchas denuncias contra trabajadores de la salud terminan siendo infundadas y por eso insistió en la necesidad de analizar cada situación cuidadosamente. “A veces el hospital recibe algunas acusaciones que no son fundadas y son hasta maliciosas”, sostuvo.

No obstante, en este caso puntual consideró que existió una falla en la atención brindada al menor. “Hubo un déficit en la asistencia puntual sobre este chiquito, sin seguir el protocolo de asistencia por parte del profesional”, afirmó.

“Sea porque haya tenido un mal día o porque justo se dio la circunstancia, el resultado es que el paciente debía recibir todo lo que corresponde de acuerdo a un protocolo de atención. No se llevó a cabo eso y generó un conflicto con el familiar”, agregó.

Millán reconoció que se trató de una decisión difícil debido a la trayectoria del médico sancionado. “El profesional me merece mucho respeto. Tuvo una situación que no se pudo manejar adecuadamente y eso tiene un costo”, manifestó.

Además, explicó que el nivel de conflictividad dentro del hospital es bajo en relación con el enorme movimiento diario que tiene el sistema de salud local. “Entre 600 y 800 personas circulan diariamente por el hospital”, detalló, sumando consultas externas, guardia, internaciones, vacunatorio y acompañantes.

“Tenemos alrededor de 3.000 consultas mensuales en la guardia. En relación al volumen de sostén que hace el hospital sobre la salud en la región, el nivel de conflicto es bajo”, señaló.

El director también confirmó que la guardia de Pérez Millán continuará funcionando normalmente durante la suspensión del profesional. “Todas las veces que falta un profesional de guardia son reemplazados”, aseguró.