Cuatro en el fondo

El Femenino apuntala el resurgimiento del básquet local

En los últimos tiempos, a pesar de la pandemia, el básquet ha tomado un fuerte protagonismo en Ramallo a partir de las apuestas de Los Andes y Social que arrancaron otra vez con la actividad; junto a Defensores, que la sostiene desde hace muchos años, reclutan a muchos chicos, jóvenes y adultos que disfrutan del encanto de la pelota naranja.

La Dra. Sol Aroza es abogada, fue secretaria de Desarrollo Humano durante la gestión Poletti y desde aquella época también juega el básquet en el Club Social. Su caso no es la excepción dentro de una disciplina que en lo regional contiene a varias mujeres que hacen el esfuerzo de seguir adelante con sus compromisos laborales y sociales, mientras pican la naranja para desenchufarse y vivir de una manera más saludable en contacto con el deporte.
Con ella analizamos el buen momento del básquet y especialmente el impulso que ha recibido la rama femenina. “Ramallo tuvo otros momentos, pero fueron más intermitentes. Desde 2018 que empezó Social la convocatoria con el básquet, el Femenino se volvió a instalar, después se sumó Los Andes que tiene un equipazo”, recordó en RADIO META.

Hay un momento bien marcado para situar el comienzo. “Se inició con Gastón Moreno en 2018; ahí se participó de un campeonato en San Pedro con varios clubes del lugar y Baradero por el aniversario de Bomberos Voluntarios, y salimos subcampeonas”.
Aunque antes hubo otros intentos. “En el 94-95, con Fabián Bianchi se tomó la iniciativa de armar el básquet femenino, en Paraná también lo había hecho en 1989 Oscar Roa, pero fue intermitente, después con la gran “Rosita” Frías, pero tampoco se pudo sostener. Eso fue materia pendiente. Después se armó en 2018, junto con la comisión reflotaron el gimnasio y se empezó a convocar a los chicos y chicas para poder armar el básquet femenino”.
Sol había sido parte de aquellas primeras experiencias y no pudo decir que no a una nueva convocatoria. “Nos llamaron a las más grandecitas, había que ir, una alegría, una emoción, era un cable a tierra”.
No es fácil, pero vale la pena. “Obvio que cuesta, ¡cómo no va a costar!… yo tengo 46 años, jugamos con chicas que en algún caso tienen 15, 16, 20 años… es muchísimo el esfuerzo”.
Social y Los Andes participan del campeonato de Primera División de la Asociación de San Nicolás, pero las chicas van por más: “Con el apoyo de la Asociación de básquet de San Nicolás y el impulso de Rosita Frías, estamos formando el +40 y +45 para jugar interprovincial, nacional y con la expectativa de torneos internacionales; estamos entrenando los martes en San Nicolás”.
Algunas de las mujeres que juegan al básquet son madres y a veces no es fácil acomodarse con los hijos. “Los llevamos, nos organizamos, en los entrenamientos también. Es importante, no hay edad…” “Entrenamos tres veces a la semana, el profe es muy exigente, nos pide que además salgamos a correr. Los fines de semana jugamos, son momentos donde tenemos que organizarnos bien por las obligaciones de cada una, de la familia o personales”.
Para Aroza también fue una oportunidad para reencontrarse con excompañeras. “Estaban Rosita, Ale Oviedo, Bárbara Santía, que nos volvimos a encontrar después de 25 años. Seguro me estoy olvidando de alguna, pido perdón, fue muy lindo el encuentro, por ahí nos ponemos a hablar de cosas pasadas, jugamos con Oscar Roa en el 87, 88, daba clases acá y en Sánchez”.

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