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Ramallo volvió a decir «Ni Una Menos» en una jornada de reflexión, memoria y compromiso colectivo

En el marco de una nueva conmemoración del movimiento Ni Una Menos, este viernes por la tarde se realizó en Ramallo un encuentro abierto para recordar a las víctimas de la violencia machista y renovar el compromiso colectivo en la lucha por una sociedad libre de violencias.

La actividad tuvo lugar en la esquina de San Francisco Javier y Avenida Belgrano, sobre la vereda del Juzgado de Paz y frente a la Plaza José María Bustos. Allí se congregó un grupo considerable de personas, principalmente mujeres, aunque también participaron algunos hombres y niños que acompañaron a sus madres.

La apertura estuvo a cargo de Cecilia Iribarria, integrante de la Casa de la Mujer Ramallo, quien remarcó la vigencia de los reclamos y la necesidad de sostener la organización colectiva.

«Hoy más que nunca tenemos que pelear por nuestras vidas, algo tan elemental como nuestras vidas», expresó al tomar la palabra.

Además, destacó que son muchas las personas que sostienen esta lucha desde distintos ámbitos: «Hay compañeras que lo hacen desde lo artístico, otras desde lo político y otras desde lo sindical». También resaltó el trabajo que realiza la Casa de la Mujer acompañando situaciones de violencia de género en la comunidad.

Durante el encuentro se leyó un texto escrito por Julián Almaraz y luego se nombró a las mujeres asesinadas por violencia machista en el último año. También hubo un momento de recuerdo para las víctimas de Ramallo que en los últimos tiempos atravesaron la misma tragedia.

Más tarde, se abrió un espacio para que las personas presentes pudieran expresarse. Allí se generó un interesante intercambio de opiniones y reflexiones. Algunas voces señalaron que hubiera sido importante una participación más numerosa, mientras que otras invitaron a valorar la cantidad de asistentes, destacando que son muchos más que en años anteriores.

También se planteó la necesidad de que las nuevas generaciones tomen la posta en esta lucha y de escuchar con mayor atención las voces de las infancias. No faltaron las críticas hacia la dirigencia política y las instituciones, señalando que muchas veces cuando los casos llegan a la Justicia ya es demasiado tarde. En ese sentido, se reclamaron políticas públicas concretas orientadas a la prevención de las violencias.

Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo cuando una joven madre, presente junto a sus hijos, tomó la palabra para compartir su experiencia personal. La mujer contó haber sido víctima de violencia y expresó sentirse acompañada por el colectivo de mujeres.

«No tengo miedo», afirmó emocionada, al tiempo que señaló que trabaja todos los días para enseñarles a sus hijos que esas conductas no deben repetirse.

De la convocatoria participaron la Casa de la Mujer Ramallo, los movimientos culturales Libélula y Ni Vírgenes Ni Venus, además de representantes de Suteba Ramallo.

La jornada continuó luego en el Bar Flora, donde el colectivo cultural Libélula tenía prevista una propuesta artística para seguir reflexionando sobre las problemáticas de género desde el arte y la cultura.

Fotos de la jornada: