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Conflicto en la Liga Nicoleña tras una nueva medida sobre la cobertura de partidos y la reacción de Diario del Norte

Una medida adoptada por la Liga Nicoleña sobre los torneos desató un fuerte conflicto en la jornada de hoy, luego de que se estableciera que ninguna persona o medio podrá atribuirse exclusividad sobre la cobertura periodística, fotográfica o audiovisual de los partidos. La normativa determinó que todo el material generado durante la cobertura oficial estará destinado a la difusión pública y a disposición de los medios acreditados, eliminando cualquier reconocimiento de reclamos de exclusividad sobre las imágenes de los encuentros oficiales.

A raíz de esta disposición, desde un sector del periodismo se cuestionó duramente la medida institucional. En este marco, el director de Diario del Norte, Fernando Cura, comunicó firmemente a Sandro García que su empresa periodística deja de cubrir la Liga Nicoleña, señalando que bajo ningún punto de vista darán cobertura a la actividad futbolística. Asimismo, calificó la decisión de la liga como una locura y una payasada del presidente, argumentando que en su medio trabajan diez personas todos los fines de semana a las que se les paga por la cobertura, por lo que consideran tener derecho a utilizar el material de la forma que deseen, cuestionando además que existan medios que pretendan hacer las cosas gratis o no le paguen a su personal.

Esta postura motivó una enérgica respuesta por parte de la entidad deportiva a través de un nuevo comunicado oficial. En su descargo, la Liga Nicoleña señaló que si bien entienden y respetan el derecho a disentir o señalar errores, repudian profundamente las formas elegidas por determinados comunicadores, denunciando expresiones de violencia verbal y descalificaciones personales hacia su presidente, Sandro García, y hacia la propia institución. Asimismo, la conducción de la liga defendió las inversiones tecnológicas y de equipamiento realizadas en el fútbol local, remarcando que tener un medio de comunicación o una audiencia no otorga autoridad moral para denigrar a los demás, y reiteraron que las puertas continúan abiertas al diálogo responsable antes de recurrir al escarnio público.